martes, 31 de octubre de 2006

Partida de Madre

Oaxaca fin de viejo régimen priísta

I
Quizá la principal lección del colapso del proceso
de transición de la Unión Soviética
haya sido asumida, sin dobleces,
por Mijail Gorbachov en sus Memorias:
“el antiguo régimen fue derribado antes
de que funcionara el nuevo”.


El conflicto político en Oaxaca, iniciado por demandas salariales y estallando en contra del gobernador Ulises Ruiz, dejó inservible al viejo régimen político, pero con el problema de que no hay uno de recambio.

A pesar del lenguaje retorcido y de las banderas de la democracia ondeado en las barricadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y en las trincheras del gobierno priísta de Ulises Ruiz, en realidad la crisis estalló en el seno del sistema político priísta local.

Los protagonistas habían estado sumidos en las reglas del juego del régimen del PRI. Y la línea rupturista ha carecido de una propuesta de recambio institucional. La sección 22 del magisterio, por ejemplo, logró la rezonificación salarial pero tardó en encauzar la conclusión del movimiento de protesta.

La APPO y la 22 se movieron siempre en los espacios del sistema político. Su exigencia única --la renuncia del gobernador Ruiz-- comenzó como un alzamiento popular en zonas localizadas de la ciudad de Oaxaca, pero luego se encarriló --debido a su ignorancia jurídica y política y a una incomprensión de las reglas del juego político-- dentro de las instituciones legislativas: la desaparición de poderes contemplada en la fracción V del artículo 76 constitucional.

El camino legal estaba empedrado. La fracción V señala que el Senado tiene la facultad de “declarar, cuando hayan desaparecido todos los poderes constitucionales, que es llegado el caso de nombrar un gobernador provisional”.

Y la ley reglamentara habla de “determinar que se ha configurado la desaparición de poderes”, al tiempo que establece excepciones --“causa de fuerza mayor”-- para reconocer que no hay poderes en funcionamiento. Al aceptar este camino, la APPO y la 22 --se supone que con el asesoramiento político y no jurídico del PRD-- simplemente le dieron justificación al Senado para no desaparecer poderes. El concepto constitucional de desaparición de poderes fue clave para mantener la disciplina autoritaria federal del sistema presidencialista.

LA APPO y la 22 supusieron que la desaparición de poderes era una salida. Y no: el sistema legal aplicado a la política siempre ha sido una aldaba para mantener cerrada la puerta del sistema autoritario presidencialista. Asimismo, las organizaciones rebeldes no entendieron la lógica de los acuerdos políticos de ahora, en donde Oaxaca no es una prioridad y sí una pieza de negociación para asuntos mayores. Y lo que era el mecanismo último considerado por la APPO/22, se convirtió en la coartada para mantener al gobernador Ruiz en el poder.

El largo y doloroso camino del plantón de la 22 en el Centro Histórico de Oaxaca en mayo a la decisión del Senado de determinar que los poderes en Oaxaca sí estaban funcionando evidenció los espacios de cuando menos tres conclusiones:

1.- La desarticulación del sistema político priísta. Los acuerdos tradicionales, los entendimientos subterráneos y las formas anteriores de aceptar la protesta magisterial, desviarla al DF al SNTE, a la SEP y al gobierno del DF habían dejado de funcionario.
El uso de la fuerza pública el 14 de junio marcó la ruptura del acuerdo básico para soluciones dentro del sistema. La solicitud de renuncia al gobernador hizo dar a la APPO y la 2 un paso hacia la disolución del entendimiento mínimo. Y en medio, al andamiaje institucional del estado y de la federación hacia Oaxaca finalmente dejó de funcionar. Nada será posible en función del viejo sistema.

2.- La ausencia de una propuesta de sistema de recambio. La falta de salidas para el conflicto reveló que ningún mecanismo anterior tenía ya validez. Pero la negativa del Senado a reconocer la desaparición de poderes dejó la crisis oaxaqueña en un peligroso vacío político que sólo puede ser llenado con un nuevo acuerdo institucional o con una rebelión revolucionaria. Ni la APPO/22, ni el gobierno federal, ni los partidos han definido ese acuerdo. Su fermento se localiza en la iniciativa ciudadana del Pacto de Gobernabilidad impulsado por el secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, aunque sin el apoyo total del gobierno federal, del gobierno de Ruiz, del presidente electo Calderón o de los partidos. La única salida a la crisis es dar el paso hacia la transición con el Pacto de Gobernabilidad.

3.- La incapacidad de los partidos en el poder para entender la lógica de la transición. El PRI se dedicó a atrincherarse en el partido y a contener las presiones rebeldes. El PAN no sabe siquiera que su viabilidad en el poder depende de dar pasos de transición hacia un nuevo sistema político. Y el PRD no atiende más temas que la “toma de protesta” de López Obrador como “presidente legítimo de la república” y la colocación de una “banda presidencial adornada con chaquiritas”. Y lo grave es que los tres partidos han sido atropellados por la sociedad en rebelión y por la ineficacia del viejo régimen para atender los sobresaltos políticos y sociales.
De ahí que el conflicto en Oaxaca sea un aviso más --sin duda el más violento-- de que el viejo sistema político priísta no sólo ya no está funcionando, sino que le estalla en las narices a los gobernantes priístas que han perdido el poder presidencial, el eje por excelencia que mantenía cohesionado y en funcionamiento ese viejo régimen fundado por el PRI, legitimado por la Constitución y operado por la fuerza poderosa de la presidencia de la república.

Por tanto, la crisis en Oaxaca no se va a solucionar con la rezonificación salarial de los maestros o con la represión policiaca a la APPO o con la caída del gobernador Ruiz, sino que debe encauzarse hacia una reforma integral de las instituciones. En realidad, en Oaxaca se colapsó el sistema político caciquil, autoritario, dominante, sin equilibrio de poderes o de sectores, promotor de la pobreza y gobernado por el esquema de familias del poder político priísta.

II
El conflicto APPO/22 con el gobernador Ulises Ruiz es apenas la superficie de un problema mucho mayor: la relación del poder gubernamental con las organizaciones sociales. Historiadamente, el poder gubernamental en Oaxaca es prácticamente el todo político, social y económico. Oaxaca carece de actividad empresarial y comercial autónoma, pues todo pasa por el control del gobierno estatal. No existe vida política autónoma a no ser que se defina a través de rupturas violentas y fraticidas. Hasta hace poco, la única oposición era el PAN y su espacio de movilidad era minúsculo.

La crisis política en Oaxaca tiene su origen en la ruptura hacia el interior de los grupos de poder del mismo PRI. El PRD fue un desprendimiento del PRI. Y las personalidades de Convergencia --ahora la segunda y casi primera fuerza política estatal-- se consolidaron en una ruptura en el seno del PRI. Por tanto, en realidad en Oaxaca no ha habido vida política y partidista, sino cacicazgos funcionales y disfuncionales.
Hacia el interior del estado, los grupos sociales han pospuesto la ruptura política por la legalización del sistema de usos y costumbres, un respeto a las tradiciones locales que han desaparecido a los partidos o los han subordinado al poder de la organización comunitaria.

La ruptura en los acuerdos entre las familias políticas del poder ocurrió justamente por la ambición de poder. Luego de la crisis de 1977 que provocó la renuncia del gobernador Manuel Zárate Aquino, los jefes políticos aliviaron las formas del reparto del poder.
Sólo que esos acuerdos duraron poco por el agotamiento del modelo pendular: el gobernador en turno no sólo impuso a su sucesor, sino que excluyó a los demás grupos. Ello ocurrió cuando Diódoro Carrasco se consolidó en la gubernatura e impidió movilidad al grupo de José Murat. Y cuando Murat impuso su gubernatura, echó del jardín del poder a los demás grupos: Carrasco y sus aliados se salieron del PRI y se pasaron a coaliciones y aterrizaron en Convergencia, aunque el propio Carrasco encontró su espacio en el PAN. Murat impuso a Ruiz y éste cerró los espacios de poder.

La crisis política, por tanto, era inevitable. La lucha magisterial es histórica, de casi un cuarto de siglo. Los gobernadores la superaban anualmente con cada vez mayores concesiones a la 22: hoteles, hospitales, posiciones de poder, aumentos salariales. Ruiz consideró la opción de liquidar al movimiento magisterial con el desalojo policiaco del 14 de junio, pero el fracaso de la operación reactivó el movimiento. Al final, la crisis con el sindicato magisterial ha sido el colapso del viejo sistema de complicidades entre el Estado y las organizaciones sindicales. Y es el aviso de la incapacidad financiera del gobierno para atender la educación pública y gratuita: no habrá presupuesto que alcance.

LA APPO nació de la confluencia de organizaciones sindicales, políticas, indigenistas, de derechos humanos y anarquistas, pero todas ellas dependientes del propio gobierno y de su presupuesto. A pesar de que una de las formaciones clave de la APPO es la izquierda unida del PRD nacional, el perredismo no ha aparecido en el estado.
Por tanto, el fortalecimiento de la APPO es producto del fin del mecanismo de control político de las organizaciones sociales. La APPO nació como reacción social al fallido desalojo policiaco del 14 de junio. Y se enriqueció con agrupaciones sociales vinculadas a la guerrilla del EPR y del Procup, aunque sin acciones clandestinas ni revolucionarias.

La radicalización de la APPO y la 22 fue, así, producto de una crisis innecesaria. En el pasado el plantón magisterial duraba un par de semanas y se endosaba al DF. La razón radica también en la perversión de la descentralización educativa: se le entregó a los estados la educación y el presupuesto, pero la revisión salarial la realiza el SNTE, uno de los organismos corporativos más corruptos y dominados por los intereses caciquiles de su lideresa Elba Esther Gordillo, casi propietaria del sindicato desde 1989. Así, estallaba un conflicto estatal que tenía orígenes federales por las complicidades políticas y perversas de Gordillo con los gobiernos federales priístas y ahora panistas.

La centralización del conflicto en la permanencia o salida del gobernador Ulises Ruiz del poder dibuja lo absurdo del rumbo del caso Oaxaca. El problema, en realidad, no es Ruiz sino el modelo de sistema político.
El que venga después de Ruiz gobernará igual y más débil y sin una nueva estructura de relaciones con las organizaciones sociales. Y si Ruiz se queda, va a depender de la estructura de dominación del viejo sistema y la estructura de poder caciquil seguirá operando.
Ahí se localiza el error estratégico de la limitada, superficial y ciertamente reaccionaria agenda de la APPO/22. No hay profundidad social ni propuesta de cambio institucional. Por tanto, no es una propuesta de izquierda ni de cambio político.

El Senado, los partidos nacionales y el gobierno federal quieren encontrar una salida a la crisis de Oaxaca que no implique cambios profundos. La incomprensión del PRI nacional hacia el conflicto en Oaxaca y las angustias del PAN para alcanzar el cambio de sexenio sin rupturas con los partidos y las distracciones del PRD en los caprichos del derrotado López Obrador han llevado a Oaxaca a un peligroso vacío político de poder.
El PRI quiere mantener a Ruiz, el PAN quiere pactar un compromiso con el PRI para beneficiar a Calderón y el PRD vive una depresión sicológica por López Obrador. Y en medio de todos, el gobernador Ruiz quiere seguir en el gobierno sin ofrecer ninguna reforma institucional que no sea para perpetuar el viejo sistema político priísta.

En este contexto, Oaxaca no vive una crisis política sino un conflicto entre grupos de poder. En todo caso, Oaxaca ilustra el agotamiento --ojalá que definitivo-- del sistema político priísta y del modelo de democracia representativa. La salida, por tanto, estaría en la construcción de un nuevo sistema político, su andamiaje institucional y sus limitaciones al poder y en la definición de un nuevo contrato social y sus correlativos acuerdos en lo fundamental.

III
Oaxaca vive una típica crisis de gobernabilidad. La ingobernabilidad se manifiesta cuando las demandas de la sociedad son mayores a las ofertas del gobierno. O, como dice Samuel Huntington, cuando la sociedad evoluciona más rápidamente que las instituciones sociales y políticas. La crisis de gobernabilidad es, de suyo, el estallamiento de una crisis de transición política: los sistemas se refuerzan a sí mismos o evolucionan hacia nuevas formas de funcionamiento democrático.
Si una transición conducida, esos sistemas caen en el caos.
El contrapunto que ejemplifica los escenarios contrapuestos de las transiciones se localiza en dos conocidas: la de España y la de la URSS. La primera ocurrió a la muerte de Franco y fue --relativamente-- fácil: la construcción de un sistema electoral democrático, bajo el esquema de monarquía constitucional. Duró realmente poco: un año. Y tuvo tres momentos culminantes: las elecciones libres, la Constitución y el ascenso al poder de la izquierda del Partido Socialista Obrero Español.

La soviética fue frustrada: liberación anárquica del mercado, ausencia de partidos políticos de oposición, golpe de Estado y desmembramiento de la unión de las repúblicas socialistas en repúblicas independientes y renuncia obligada de Gorbachov. A la URSS no le dio tiempo de hacer cambios porque carecía de organizaciones independientes y sólidas, como había en España. Hoy Rusia es un ejemplo del desmoronamiento democrático, de la frustración social y del regreso al modelo de sistema autoritario y estatista, aunque con una burguesía enriquecida en una sociedad de mayoría empobrecida.

La salida a la crisis de Oaxaca, en este contexto, se localiza en el diseño de una reforma institucional integral: del poder, de la sociedad y de la vida política. El Pacto de Gobernabilidad diseñado a instancias de Gobernación ha logrado reformular el sistema político estatal, con exigencias a reformas en lo federal. Oaxaca es parte de la federación y ahí se localiza el papel de pivote de Oaxaca para provocar reformas a nivel nacional.

El problema de Oaxaca no es magisterial ni de Ulises Ruiz. Es de una realidad social marcada por la pobreza y el estancamiento y por el ejercicio atrabiliario del poder público.
El mejor saldo de la crisis en Oaxaca fue el surgimiento de una sociedad civil propositiva, aunque con una sociedad civil harta de la violencia pero atemorizada de los coletazos del poder político y de los grupos radicales callejeros. En medio de estas contradicciones pudo definirse el Pacto de Gobernabilidad como una fuga hacia delante: convertir la crisis en un impulsor de reformas de corto, mediano y largo plazos.

Las reformas deben ser integrales:
1.- Del poder.
2.- De la política.
3.- De la actividad social.
4.- De equilibrio entre poderes.
5.- De participación política.
6.- De reactivación productiva.
7.- De respeto a derechos humanos y el sistema de justicia.
8.- De las reglas para la participación política.
9.- De la alternancia en el gobierno.
10.- Y de la pluralidad reconocida.

La estructura social, económica y política de Oaxaca podría no ser la más recomendable. Las transiciones son fáciles de operar en sociedad de alto grado de desarrollo. Pero al final de cuentas, diría Gorbachov, no hay reformadores felices. Como no hay transiciones ideales. Todas las transiciones han sido conflictivas. Pero la clave se localiza en la percepción de que el viejo régimen ya no garantiza la estabilidad para el desarrollo y que el país tiene la opción de una transición por la vía política y legal y no por el camino siempre frustrante de la revolución armada.

El conflicto en Oaxaca pudo sacarse de los espacios del choque de poderes por la mesa de negociación que instauró Gobernación para definir el Pacto de Gobernabilidad. En el pasado, las crisis se han resuelto con renuncias pero sin cambios de fondo.
La caída del gobernador Zárate Aquino sólo fue aprovechada por un grupo político, pero sin propiciar cambios sociales, económicos o políticos. La crisis actual en Oaxaca debe sacarse de la pugna sobre la renuncia/consolidación del gobernador Ulises Ruiz y encarrilarse en el camino del Pacto de Gobernabilidad. Una vez que el Pacto se firme, el problema ya no será el gobernador ni la 22 ni la APPO.
LA reforma institucional ayudará a refundar el sistema político oaxaqueño.
Quedará por saber si una transición democrática puede realizarse en un estado de la república. Al final, el viejo sistema político priísta en Oaxaca tiene hilos de dependencia federal. Y ahí podría frustrarse.
Sin embargo, la dimensión y alcance de las propuestas definidas en el Pacto de Gobernabilidad quizá no sean tan radicales como la transición española pero cambiarían a nivel local la estructura de dominación política tradicional por prácticas políticas más abiertas. La viabilidad de la transición en Oaxaca dependerá, por tanto, de que los partidos cooperen en la modernización política y que el gobierno federal apoye la reforma institucional.

Lo peor que le puede pasar al conflicto en Oaxaca es que todo se reduzca a la rezonificación salarial de los maestros y a la renuncia del gobernador Ulises Ruiz. La APPO y la 22, como organizaciones sociales de oposición, están obligadas a ser más racionales y profundas en sus demandas políticas para eludir los intereses de grupo.
Pero pudiera ser que la reforma institucional reduzca el poder de esas dos organizaciones y que por ello hayan disminuido sus demandas a sus intereses particulares. En este contexto, entonces, le toca a la sociedad civil organizada en torno al Pacto de Gobernabilidad impulsar las reformas para que el conflicto en Oaxaca no haya sido en vano.
Por Carlos Ramírez

En la desesperación / Carta dirigida al Profr. Bernardo Bátiz

6 años muy nefastos...
6 años en que se
ha burlado de
nosotros con sus
estadísticas falsas.
Estimado Procurador:
La semana pasada, se publicaron los resultados de la Cuarta Encuesta Ciudadana de Seguridad.
Los resultados fueron ampliamente difundidos en toda la República.
Toda la República se enteró que —por cuarta vez consecutiva— el DF quedó en el último lugar.
Le volvimos a ganar a Tijuana, Acapulco y Morelia.Para muchos de nosotros el resultado no ha sido sorpresa.De hecho, los que vivimos aquí, tenemos la certeza de que salimos vivos de nuestros hogares, pero no tenemos la certeza si vamos a regresar.

Dr. Bátiz: Usted ha sido Procurador casi 6 años.
6 años muy nefastos...
6 años en que se ha burlado de nosotros con sus estadísticas falsas.
6 años en que el índice delictivo no bajó... más bien creció.
6 años de una corrupción espantosa.
6 años en que los derechos ciudadanos no fueron respetados.
6 años en que los delincuentes gozaron de absoluta impunidad.
6 años en que la confianza ciudadana evaluó a su dependencia con 3.4 de calificación.La más baja en toda la República.
Dr. Bátiz:A título personal, le diré que llevo 6 años desconfiando de ustedes.

Veo la mala leche en el caso de Carlos Ahumada.
Veo la impunidad con Bejarano e Imaz.
Veo las mentiras cuando dice no estar enterado de los desmanes ocasionados en el plantón de López Obrador.
Veo su cara rodeada de micrófonos sin saber qué contestar.
Veo su desprecio por la marcha del 27 de junio de 2004, cuando un millón de ciudadanos reclamábamos nuestro derecho a estar seguros. Y no veo en su cara compasión...
Esa compasión que necesita un padre cuando a su hija le roban impunemente en una micro.
O cuando van a levantar un acta y su personal se burla de ellos cobrándoles una mordida para resolver más rápido su asunto.

Procurador: Creo que el balance de su gestión fue de muchas promesas de campaña incumplidas.
No le cumplió a la sociedad en el combate a la corrupción.
No le cumplió a la sociedad en la reducción de los delitos.Tampoco nos cumplieron en la modernidad de los equipos.
En este sexenio la gente tuvo miedo.La gente no confió en ustedes.
Y la gente prefirió no denunciar.
Hoy, la gente sabe que se puede asesinar a plena luz del día en el Viaducto, sin que pase nada.
Hoy, la gente sabe que se puede andar por la calle con machetes sin que tampoco pase nada.
Hoy, la gente sabe que en la esquina de su escuela venden droga y que tampoco pasa nada.
Hoy, la gente sabe que los jóvenes pueden secuestrar y quemar camiones sin que pase nada.
Hoy, la gente sabe que se pueden linchar a policías, sin que tampoco pase nada.O linchar a 2 presuntos ladrones porque son los “ usos y costumbres del pueblo”.
Hoy, los secuestradores saben que el mejor lugar para vivir es el Distrito Federal.Y hoy, la gente sabe que en materia de seguridad, este sexenio, ha sido el peor de los últimos 24 años.

Dr. Bátiz:Falta un mes para que se vayan.
Espero que Marcelo Ebrard no lo vuelva a contratar.
Espero que se retire a dar clases en la Universidad.Y que, por el amor a esta ciudad, no vuelva a aceptar ninguna oferta de trabajo en materia de seguridad.
Ya nos hizo bastante daño...
Por: Carlos Alazraki
carlos@alzraki.com.mx

lunes, 30 de octubre de 2006

Oaxaca, seis décadas de conflicto

El conflicto sólo terminará cuando
alguien decida hacer ahí cirugía mayor

Fuerzas viejas despertaran y permitieran el acceso de otras nuevas, pero identificadas por su militancia perredista y, más aún, lópezobradorista

El 27 de diciembre de 1975, José López Portillo concluía su gira electoral por Puebla y ahí fue Manuel Zárate Aquino, el gobernador de Oaxaca, a invitarlo para que recibiera el nuevo año en su estado. El candidato le pidió una hora para decidir.

Más de una hora después, Zárate Aquino esperaba el paso del convoy priista en una esquina poblana para subir al autobús de JLP. Cuando el coronel Miguel Ángel Godínez lo vio a distancia, avisó al candidato, quien le respondió:“¡Siga, coronel, no se detenga, siga, siga..!”Quizás entendió, quizá no, pero el paso a toda marcha frente a él sin detenerse fue el mensaje para Zárate Aquino de que no concluiría su sexenio en Oaxaca.

En efecto, Zárate cayó en marzo de 1977 en medio de una fuerte convulsión que, socarrona, se mantuvo todo el año hasta que en diciembre un número importante de comercios del centro histórico oaxaqueño fueron incendiados.

Aquellas llamas fueron el inicio de una nueva subversión que sólo cesó cuando llegó al gobierno local el general Eliseo Jiménez Ruiz, quien por la fuerza sofocó al brote guerrillero.
No le cuento lo anterior como un mero dato cultural, sino como un aviso de lo que puede ocurrir cuando concluya la incursión de la PFP iniciada hace tres días, porque con diversas etapas de tranquilidad y hasta algunos momentos de un cierto desarrollo, Oaxaca lleva casi seis décadas de inestabilidad.

En 1947, cuando era presidente Miguel Alemán, fue desconocido el gobierno estatal del general Edmundo Sánchez Cano, quien había sido apoyado por el anterior presidente Manuel Ávila Camacho.
En 1952, Manuel Mayoral Heredia fue sustituido por Manuel Cabrera, y ya le relaté los hechos de 1977.
Oaxaca entró en un periodo de tranquilidad y trabajo durante los gobiernos de Víctor Bravo Ahuja y Pedro Vázquez Colmenares, que fueron llamados a desempeñar cargos federales y los sustituyeron, respectivamente, Fernando Gómez Sandoval y Jesús Martínez Alvarez. Luego siguieron Heladio Ramírez y Diódoro Carrasco, quien fue relevado por José Murat quien comenzó a gestar de nuevo la convulsión por las pugnas y rencores que, ya le he contado aquí, mantuvo con sus dos inmediatos antecesores.

También he intentado revivir aquí la serie de abusos que significó la transición de José Murat y Ulises Ruiz, pero para consolidar, aparentemente, el cacicazgo del primero hasta que se enfrentaron por el poder local, alentado el actual gobernante por su amigo Roberto Madrazo, quien así intentó constituirse como el auténtico cacique de Oaxaca toda vez que los presupuestos de ese estado se habían constituido en piedra económicamente fundamental de su ambición presidencial.

Pero esta última disputa fue permitiendo que fuerzas viejas despertaran y permitieran el acceso de otras nuevas, pero identificadas por su militancia perredista y, más aún, lópezobradorista, mientras que del pasado destacan Felipe Martínez Soriano y diversos trotskistas que llegaron a la Universidad de Oaxaca como consecuencia del movimiento de 1968 y allí se enquistaron.

Hoy, Francisco Martínez Neri, sobrino de Martínez Soriano, es el rector Universidad oaxaqueña y ayer, junto con su tío, clamaban a través de la radio institucional por la defensa de la autonomía para proteger dentro del plantel a los dirigentes de la APPO luego de que abandonaron la plaza principal de la capital estatal.

Durante su gobierno, Murat se convirtió en patrón de Flavio Sosa y otros dirigentes que luego unieron fuerzas en la APPO, donde las hijas y sobrinas de Martínez Soriano y Martínez Neri son activistas de avanzada.
Pero las infiltraciones no terminan aquí. Ya le he platicado de los maestros cubanos que llegaron a Oaxaca a alfabetizar; e incluso gente de la embajada de los Estados Unidos viaja constantemente a territorio oaxaqueño.

Mientras tanto, el PRI defiende a Ulises Ruiz intentando conservar la égida política sin entender que ya la perdió y difícilmente podrá rescatarla en las próximas elecciones, gracias al engaño de Roberto Madrazo, quien desesperadamente intenta conservar a Oaxaca como su último reducto, toda vez que incluso perdió ya Tabasco.

Nada de lo anterior pudo entender a tiempo el gobierno de Fox, que al inicio de este año decidió, según información CONFIDENCIAL, cortar los presupuestos para educación al gobierno de Oaxaca para evitar que Ulises Ruiz canalizara de ahí recursos a la campaña presidencial de Madrazo, y sólo atizó el desencadenamiento del conflicto, en vez de que como depositario del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión guardara e hiciera guardar los principios de legalidad que protestó cumplir.

Ayer, el gobernador Ruiz no cesó de proclamar su permanencia en el cargo, aunque por razones estrictamente políticas sus días estén contados.También lo están, aunque por razones absolutamente constitucionales, los de Vicente Fox en el gobierno de la República.

Triste final de la función y la responsabilidad de ambos…Porque el conflicto sólo terminará cuando alguien decida hacer ahí cirugía mayor.
Por: Leopoldo Mendívil

viernes, 27 de octubre de 2006

Marcelo, el ignorante, Ebrard.

Dijo Marcelo Ebrard
sobre su viajecito a China:
"Lo que pasa es que Fox no leyó a Marco Polo.
No sé si Calderón sepa leer, espero que sí".

Pues, ¡qué palurdo nos salió este egresado del Colegio de México en Relaciones Internacionales! Sépase, señor Ebrard, que Marco Polo NO escribió nada, por lo tanto ni Fox, ni usted pudieron haberlo leído.

Los relatos de sus viajes fueron escritos por Rustichello de Pisa, en francés antiguo, y se llamaban "Le divisament dou monde" antes de que tradujeran alguna versión del libro - de fines del siglo XIII - al inglés con el título: "The travels of Marco Polo".
Además de palurdo, arrogante. Bueno, las mascotas se parecen a sus dueños.
Por Los dardos de Clotilde

jueves, 26 de octubre de 2006

El “Cochinero” del PRD

El cochinero de Rosario Robles
y señalé que Barbosa,
oficial mayor del GDF,
estaba involucrado en el mismo.

En otras ocasiones he señalado que el mayor problema del “cerco político amarillo” en el DF radica en los altos niveles de opacidad con que han operado los gobiernos del PRD y, a la vez, la impunidad de que gozan al incurrir en irregularidades, omisiones e irresponsabilidad que no es sancionada.

La ciudadanía en el DF ha tenido, en parte, responsabilidad al permitir que ese partido tenga mayoría en la Asamblea Legislativa, único órgano desde el cual se le podría obligar a rendir cuentas y evaluar su desempeño.

Ese nefasto círculo vicioso de opacidad-impunidad se basa en la inercia electoral de la mayoría de los habitantes del DF, cuyo solapamiento se refleja en las urnas cuando sigue sin votar diferenciadamente y conceder a los partidos políticos distintos al PRD la fuerza electoral suficiente para vencer la mayoría perredista que subsiste y, que por eso, se ha convertido en un “blindaje político” que solapa irresponsabilidades, malos manejos en el gobierno y la administración, ineficacia para atender demandas ciudadanas, resolver problemas de la ciudad y prever un desarrollo justo, ordenado y equilibrado que no vulnere la ciudad y la ponga en riesgo futuro.

Los gobiernos perredistas en el DF han actuado para mantener al DF como enclave electoral, por eso han tejido una red de mutuo solapamiento entre órganos y poderes públicos locales, de modo que han dirimido con parcialidad conflictos y causas legales, mediante el alineamiento incondicional a intereses partidistas y corporativos, el financiamiento ilegal y operaciones clandestinas sirviéndose de las instituciones, incluidas las de procuración de justicia y persecución de delitos.

No hay fronteras entre estructuras burocráticas y estructuras partidistas del PRD. Por eso, la ALDF y la Procuraduría de Justicia capitalina funcionan como “defensor de oficio” frente al juicio público para dar cuenta de irregularidades en asuntos torales para el desarrollo de la Ciudad.

Al mismo tiempo, hay un verdadero contendedor entre el gobierno y la mitad de los capitalinos, que ni eligieron al PRD ni son representados por él y sólo pueden hacerse oír mediante los representantes democráticos de partidos distintos. Pero sucede que toda iniciativa transformar el marco jurídico, eliminar los amplios márgenes de discrecionalidad y corregir los problemas del DF quedan congeladas o no son siquiera discutidas.

Para muestra un solo botón. La mayoría del PRD aprobó, hasta que ya no pudo contener la presión que veníamos ejerciendo los diputados locales y federales de oposición, una ley en materia de transparencia y acceso a información pública diseñada al modo y conveniencia del gobierno del DF, es decir, con candados para evitar que fuera sometido al escrutinio por parte de los órganos legislativos acerca obras, programas, subsidios, origen y aplicación discrecional de recursos, decisiones sobre licitaciones, contrataciones, desviaciones presupuestarios, aunque todo ello concierne y afecta a la ciudadanía y el futuro de la Ciudad.

Al darle la ciudadanía mayoría de votos al PRD en el DF contribuye a que se reproduzca el poder hegemónico y que las oposiciones no contemos con las cúreles necesarias para hacer contrapeso y sancionar los abusos del poder, romper el “cerco político” de impunidad de los gobiernos perredistas, empezando por acceder a información clave que el gobierno del DF se reserva como confidencial y que no puede ser revisar sino hasta pasada una década.

Desde que fui diputado local denuncié ante la Asamblea Legislativa del DF lo que junto con otros llamamos “el cochinero de Rosario Robles” y señalé que Barbosa, oficial mayor del GDF, estaba involucrado en el mismo.
(Porfirio Barbosa ex-oficial mayor del gobierno capitalino, por peculado de $139 millones con vales del ISSSTE y con perjuicio a tiendas de autoservicio y farmacias, Servicio de Transporte Colectivo Metro y a la Policía Bancaria Auxiliar del Distrito Federal.)


La ciudadanía debe saber la dificultad con que los legisladores podemos desenmarañar las redes de corrupción que el PRD tejió bajo la impronta de mantener el DF como su enclave electoral.

Ahora debería darle realmente pena al PRD y los gobiernos emanados de ese partido en el DF que sea, al final, la Procuraduría General de la República, en lugar de la local, la institución de gobierno que hace efectiva la persecución de ilícitos y el seguimiento de denuncias, sin sesgos ni parcialidad, hasta sus últimas consecuencias, pasando por encima de la inmunidad de que parecían gozar servidores públicos perredistas, cuyas conductas ilícitas en el ejercicio del servicio público y la función de gobierno y administración pública en el DF que sistemáticamente hemos denunciado habían sido hasta ahora ignoradas.
Por: Federico Döring Casar

martes, 24 de octubre de 2006

Oaxaca: APPO, insurrección y barricadas / PRD y AMLO, sólo comuna y represión

La APPO decidió alinearse
a la línea de
ruptura institucional de López Obrador


La APPO ha comenzado a enarbolar el grito de
“¡rompan todo!”
que anunció en Argentina el ascenso del fascismo.

las formaciones guerrilleras se han convertido
en la columna vertebral de la APPO.
Se trata, sobre todo, del EPR y del Procup,
ambas marcadas por contradicciones ideológicas.
Agobiada por los radicalismos rupturistas, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca fue desbordada por la violencia. Si su papel estaba en pivotear cambios de fondo en las prácticas políticas, el pasado fin de semana se convirtió ya en una guerrilla urbana que pretende imponer en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca un gobierno revolucionario autónomo.
Pero estas tentaciones separatistas se localizan más cerca de las payasadas de Andrés Manuel López Obrador y su presidencia de una república inexistente, que del EZLN y su esfuerzo por consolidar juntas de buen gobierno municipal. La APPO ha comenzado a enarbolar el grito de “¡rompan todo!” que anunció en Argentina el ascenso del fascismo.
En las últimas horas la APPO decidió alinearse a la línea de ruptura institucional de López Obrador. En el sitio internet de la APPO hay un cartel que relaciona directamente a la organización con la campaña de López Obrador contra Fox y para impedir la toma de protesta de Felipe Calderón como presidente de la república.
La línea de acción de la APPO ha derivado ya en una convocatoria a la insurrección popular y a la instauración de una comuna política solamente en una parte de la capital del estado. Pero la APPO, a pesar de la suma de decenas de pequeñas organizaciones sociales y comunitarias, es dominada por la Nueva Izquierda Oaxaqueña, coordinada por Flavio Sosa, y alineada a la Nueva Izquierda del senador Jesús Ortega, jefe de la campaña electoral de López Obrador y aspirante a la presidencia nacional del PRD.
Por tanto, la línea insurreccional de la APPO estaría vinculada estrechamente a la propuesta también de rebelión de López Obrador contra las instituciones. Sosa, por cierto, fue fundador del PRD en Oaxaca, además de promotor del Partido Alternativa e hizo campaña a favor de Vicente Fox y el PAN en el 2000.
En este contexto, la APPO carece de formación ideológica consistente y de un objetivo claro como el del EZLN. A pesar de contradicciones políticas, Marcos logró impulsar organizaciones comunitarias que derivaron en juntas de buen gobierno como experiencias de gobiernos comunitarios y con base en tradiciones locales.
La APPO, en cambio, no viene de la organización política e ideológica sino de la dependencia de los recursos públicos de gobiernos priístas que repartieron presupuesto como mecanismo de perversión de la lucha social. En realidad, las formaciones guerrilleras se han convertido en la columna vertebral de la APPO. Se trata, sobre todo, del EPR y del Procup, ambas marcadas por contradicciones ideológicas, limitaciones en sus propuestas de combate y bastante escasas de propuestas de gobierno.
Su línea de combate es estrechamente anti capitalista, pero sin reflexión sobre una alternativa de gobierno. Por tanto, la APPO y la 22 serían la mejor expresión de un movimiento anarquista, sin una propuesta ideológica, fortalecida por los errores del gobierno local, engallada por la negativa hasta ahora del uso de la fuerza para desalojar las zonas del Centro Histórico y de la Colonia Reforma.
Su propuesta se reduce a la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, aunque en su lugar pueda llegar --como en la caída del gobernador Zárate Aquino en 1977-- un interino del ámbito militar contrainsurgente.
El anarquismo se reduce simplemente a la organización comunitaria y las decisiones a manos alzadas por los sectores más radicales. No hay discusiones. Por ejemplo, la Sección 22 ganó la batalla por la rezonificación pero la presión del ala radical de la APPO está impidiendo el regreso a clases. La APPO sabe que sin la bandera social del magisterio ni los contingentes de profesores, su movimiento quedaría desnudo de contenido y dominado por la guerrilla rupturista.
Al final, la APPO no juega a ganar políticamente sino que anda en busca de la represión. Sin embargo, la operación policiaca para desalojar el plantón y deshacer las barricadas no será una batalla campal sino una movilización anti motines.
Es decir, el saldo represivo será mucho menor del que desea la APPO. La razón es fácil de entender: la represión cohesiona y victimiza, el entendimiento permite el avance político. Las organizaciones sociales de la APPO, por tanto, le apuestan al sacrificio para mantener vivo su movimiento, aunque sin ningún objetivo político.
El que quedó atrapado en el quesillo oaxaqueño del conflicto es el gobernador Ulises Ruiz. El PRI le dio todo el apoyo para mantenerlo en el poder, pero su capacidad de gobierno se reduce en función de su ausencia de iniciativas políticas. Algunos priístas se preguntan si tiene algún sentido permanecer en la gubernatura sin capacidad de gobierno o apuntalado por la PFP, y luego indagan por qué Ruiz ha sido pasivo en la oferta de salidas de negociación política.
El gobernador priísta de Oaxaca depende de la Policía Federal Preventiva del gobierno panista. El PRI nacional y los gobernadores priístas han fallado en Oaxaca, como si hubiera una intención foxista por derrocar a Ulises Ruiz. Los priístas no han entendido que en Oaxaca se cocinó una rebelión popular localizada a partir de una ruptura al interior del PRI local.
A nivel nacional, Convergencia, el PAN y el PRD han estado alejados del conflicto y localmente juegan en la cancha del mandatario. La apuesta del PRI es que el gobierno panista se manche las manos de represión para prorratear las sombras de Tlatelolco y 10 de Junio.
De haber podido ser una solución, las élites priístas quedaron ya como parte del conflicto. El problema en Oaxaca ya no es la 22 de maestros, aunque se niegue a regresar a clases.
El eje del conflicto está en la APPO y su eje Nueva Izquierda Oaxaqueña del PRD que busca dar el salto al vacío y pasar a la insurrección guerrillera para fundar en Oaxaca un gobierno autónomo y popular, pero a partir de las barricadas en el centro de la capital y en un par de colonias. Oaxaca podría ser el primer paso hacia la República Lopezobradorista.
Por Carlos Ramírez

lunes, 23 de octubre de 2006

Marcos amenaza: “Vamos a derrocar a Calderón” Si tocan a la APPO, Tendrá el apoyo del EZLN.

Vamos a derrocar a
Felipe Calderón Hinojosa.
No tiene legitimidad, amenazó Marcos,
líder del Ejercito Zapatista
de Liberación Nacional (EZLN).

Ante una posible agresión del Gobierno federal a los apistas, advirtió: “Si tocan a la APPO nos tocan a todos y tendrán el apoyo incondicional de La Otra Campaña, o por lo menos del EZLN”.

Según el también autonombrado delegado Zero, al movimiento apista “sólo lo podrán detener con un baño de sangre”.

Bajo el argumento de que en los comicios presidenciales del 2 de julio fueron fraudulentos Marcos también afirmó que Calderón Hinojosa fue “impuesto”.

Interrogado sobre si tratarán de derrocar a Calderón Hinojosa, dijo:“No, no vamos a tratar de derrocarlo, lo vamos a derrocar, no tiene legitimidad, nadie en México cree que haya ganado las elecciones, lo impusieron”, dijo en una accidentada conferencia de prensa durante su gira por Mexicali en donde los seguidores de Marcos agredieron a la prensa para impedir que se acercará a su “líder”.Según el zapatista, la APPO y el movimiento social de Oaxaca se han convertido en “un ejemplo heroico para todo el país”.

Desde Mexicali, el delegado Zero aseguró que el gobernador oaxaqueño, Ulises Ruiz “ya cayó”. Los de arriba —dijo— sólo se están poniendo de acuerdo en si lo destituyen o le dan licencia.

También reiteró que durante los comicios presidenciales del 2 de julio hubo fraude para imponer a Calderón Hinojosa, el cual fue operado desde el gobierno de Vicente Fox y el Instituto Federal Electoral.

Durante su conferencia de prensa, el líder zapatista escuchó las denuncias de la población en Mexicali sobre las “abusivas” cuotas eléctricas que paga la población mientras se vende la energía eléctrica a muy bajo precio a Estados Unidos y se exenta a las grandes empresas en este lado de la frontera.

En respuesta, Marcos adelantó que “La otra campaña” podría llamar a una huelga general de pagos en todo el país contra la Comisión Federal de Electricidad.La visita del líder zapatista a Mexicali estuvo enmarcada por la agresión de sus simpatizantes contra los periodistas locales quienes intentaban acercarse al zapatista.

Ante el cerco de los seguidores del EZLN y las injurias de éstos, los periodistas locales pedían a gritos unas palabras a Marcos, quien pasó ante ellos ignorándolos.
La Crónica redacción

sábado, 21 de octubre de 2006

Más surrealismo político y populachero / Marcos, para Ripley

Más surrealismo político y populachero
Hoy me encontré una muy buena nota de la Crónica del periodista Pepe Grillo (que abajo adjunto), que resume perfectamente las incongruencias políticas y absurdas del país en que vivimos. Con la reciente aparición sub comandante Marcos, donde sale de la oscuridad de su guarida para defender una nueva causa que no le pertenece, “Oaxaca”,
diría yo, ya cayo otra mosca mas en la sopa.
Otra vez mas de lo mismo, protagonista de caudillo o libertador, cualquier causa es buena para utilizar a la opinión publica y los medios internacionales como en el pasado, hacerla la llorona de los pueblos oprimidos, llegar encapuchado al congreso para chantajearlos y así aspirar a llegar al poder. Por RLB Punto Politico



Marcos, para Ripley
Había un país en el que un grupo armado tomó un buen día cuatro ciudades y le declaró la guerra al Ejército institucional. Ese grupo vistió a sus milicianos de verde y café, les tapó la cara y los armó con rifles de palo para enfrentar a las fuerzas armadas que, sin despeinarse, aplastaron la rebelión e hicieron correr a los combatientes hacia la selva.


Luego una ley de excepción le permitió al líder del grupo transitar libremente por todo el territorio nacional sin que se desistiera de su declaración de guerra y sin que depusiera las armas.

Y ese líder de la “guerrilla oficial” ahora amenaza con “derrocar” al presidente electo sin que nadie pueda acusarlo de cometer el delito de rebelión o de sedición porque lo ampara una ley ambigua que ya no está vigente y una comisión de coadyuvancia que ya no existe.Lo peor de todo sería que alguien tomara esa amenaza en serio. Esto sólo pasa en México.
Por Pepe Grillo

Rechazo mayoritario a radicales y populistas

Odios y complejos,
les haría muy difícil gobernar
para el bien de los pobres y de todos los mexicanos.
De cada 10 palabras que pronuncia
el vocero del ex candidato del PRD,
7 son insultos y acusaciones al Presidente actual
o al Presidente electo.

Aunque los radicales y populistas pueden seguir engañando a los pobres, con discursos incendiarios y políticas fiscales irresponsables, al hacerles creer que los sacarán de pobres, la mayoría de los mexicanos ya no les creen.

La elección presidencial del 2 de julio y la reciente elección para gobernador de Tabasco, dejan claro que la mayoría de los mexicanos no quieren populismos ni radicalismos. Algunos de los principales factores que le redujeron simpatizantes al PRD fueron los constantes insultos de su candidato al Presidente de la República, sus frecuentes descalificaciones a los medios de comunicación que lo criticaban y a quienes lo cuestionaron como funcionario.

Antes de las elecciones federales había analistas que consideraban exagerado afirmar que quienes rodeaban al candidato del PRD eran un peligro para México por su radicalismo y populismo. Pero las actitudes tomadas por ese grupo después de que perdieron las elecciones el 2 de julio, confirmaron su intolerancia. Al oír a los perredistas radicales, pues los hay moderados y decentes, dejan ver que están llenos de resentimientos, odios y complejos, que les haría muy difícil gobernar para el bien de los pobres y de todos los mexicanos. De cada 10 palabras que pronuncia el vocero del ex candidato del PRD, 7 son insultos y acusaciones al Presidente actual o al Presidente electo.

A pesar de que el PRD realizó una campaña de seis años, en la cual utilizaron millonarios recursos públicos para ganar simpatizantes, que los convirtió el 2 de julio en la segunda fuerza política del país, las encuestas más recientes ya colocan a ese partido con preferencias parecidas a las anteriores a la campaña de López Obrador. En Tabasco, el 2 de julio más del 56% de los votos fueron para López Obrador; el domingo 15 de octubre, dos meses y medio después, el PRD sólo obtuvo el 42.85% de los votos; perdieron más de 13 puntos en el propio estado natal del ex candidato. El 2 de julio, 507 mil tabasqueños votaron por el PRD, el 15 de octubre, 342 mil, 165 mil menos. Sus simpatizantes se redujeron en más del 30% en Tabasco. Aún en las zonas donde supuestamente tienen un voto duro, como el D.F., sus posiciones radicales, de insultos y descalificaciones, les han disminuido fuertemente seguidores.

Aunque los radicales y populistas pueden seguir engañando a los pobres, con discursos incendiarios y políticas fiscales irresponsables, al hacerles creer que los sacarán de pobres, la mayoría de los mexicanos ya no les creen. Los resultados de las recientes elecciones indican que los mexicanos no quieren regresar a gobiernos que en nombre de los pobres sólo generan enfrentamientos estériles y hacen más pobres a los pobres, como lo muestra la experiencia del siglo pasado.

Por Luís Pazos

jueves, 19 de octubre de 2006

¿Y dónde quedó el indestructible?

Que a su gallo no lo desplumarían

Todos lo que han ayudado a AMLO han sido por él traicionados.


Muchos recordarán que AMLO acuñó para sí el mote de
“el indestructible” y ahora se preguntarán ¿en dónde quedó?, quien desconoció las instituciones, sometió a todos en su partido y a sus aliados electorales y los puso al servicio de la revuelta para desquiciar el DF y seguir sembrando encono social en otros “enclaves electorales”.“El indestructible” vio la luz pública luego de que quien lo encarna puso el Gobierno del DF al servicio de su candidatura, desplazando liderazgos, fuerzas vivas y aspirantes dentro del PRD.
Al encontrarse y jalar la hebra de la madeja de perversión del poder público en su propio provecho, cuando denunciamos la corrupción en su primer cuadro de colaboradores, y luego demostramos que había torcido la ley para salirse con la suya, “el indestructible” encontró en el juicio de desafuero la oportunidad de su vida.

No sólo pudo blindar contra la ley ante sus ilícitos y hacer crecer su popularidad, sino a la vez para erigirse en “mártir” y “víctima” del supuesto “complot” orquestado por
“las fuerzas oscuras” del “innombrable”, que querían inhabilitarlo para llegar a la Presidencia, su irrenunciable ambición.

Se proclamó el “gallo” al que “no le quitarían una pluma” de la épica historieta impresa que mandó difundir en el DF y en donde gobernaba el PRD.

Pero para tener éxito se requería más que propaganda, más que distribuir ejemplares del “cómic” casa por casa, más que anuncios en boletas de predial y letreros en instalaciones de servicio público.

Era necesario forzar al máximo el aparato “clientelar” operado por las “tribus”, enardecidas porque denunciamos su red de corrupción, y nuevamente protección, financiamiento y fuerza de tarea del personal burocrático, para moverse, cerrar calles, tomar instalaciones, amenazar ciudadanos insurrectos y repartir “ayudas” a incondicionales (“sobornos” aunque llamarlos así lastima la susceptibilidad de beneficiarios acostumbrados a que “todos le entran”).

Un héroe víctima de “complots” sin ser vencido resultó “familiar” para la psique colectiva de aquellos mexicanos que sólo se atienen a lo que junto con sus pares vieron u oyeron en televisión o radio y paradójicamente construyen mitos y leyendas populares, cual se tratase de lucha libre o fútbol.

De allí que la historia siguiera vigente durante la elección, aunque casi nadie la calificó de “guerra sucia” pues sería “echarse al pueblo encima”, y pudo reciclarse en la revuelta y la autoproclamación del caudillo AMLO, luego de enfrentar sin éxito el veredicto del Tribunal, de la opinión pública y la inconformidad de mexicanos por daños, falta de respeto, intolerancia e ilegalidad con que afectaron su vida cotidiana.

La “cruzada” requería financiamiento, de allí el “bodrio” asociativo para recibir recursos sin rendir cuentas, para sostener la doble vía: enardecer a la gente (“calentar”) y presionar al Presidente electo y servirse de las instituciones para negociar (“chantajear”), mientras el “indestructible” viaja por el país y por supuesto al “Edén”. El “indestructible” debía convencer, a su “gabinete a la sombra” y las tropas que envió por delante, que iría a Tabasco con la misión de “ganar” la elección del domingo pasado.

Lo que haya invertido fue en su beneficio pero, como más gente ya sabe quién es, no sirvió ni para eso. No fue a apoyar a candidatos, ni siquiera aquellos que impuso, sino a reafirmar su caudillismo, lo explica en parte la debacle que sufrió su partido.

“El indestructible” dijo que a él “le harían lo que el viento a Juárez”, que a su gallo no lo desplumarían y “sonríe, ya ganamos”, pero en Tabasco perdió incluso plumas que escriben según los vientos.

AMLO dejó muchos perredistas resentidos, empezando con el candidato a gobernador Ojeda Zubieta, quien culpó a AMLO de su derrota y declaró el martes que la intervención de éste sólo sirvió “para arrastrarle todas las fobias” que carga contra sí.

Cuando se trató de él, dijo que le hicieron supuestamente fraude y obligó a la plana mayor del PRD a que estuviera de su lado y a su lado en los campamentos del Zócalo.

¡Ah!, pero cuando el que pierde es otro entonces no se aparece ni da la cara, ni siquiera por decoro o dignidad, para disculparse con el perredismo por haberle costado la gubernatura en Tabasco.
Se confirma que todos lo que han ayudado a AMLO han sido por él traicionados.
Por Federico Döring Casar sen@doring.org.mx

miércoles, 18 de octubre de 2006

martes, 17 de octubre de 2006

Asi quedo Amlo en Tabasco


Embriaguez histórica.

El sueño de la historia,
mucho más que el de la Razón,
produce monstruos.

AMLO ha amparado su ruptura del orden institucional en una serie de figuras históricas (Juárez, Hidalgo, Zapata...).

Enrique Krauze, biógrafo de todas ellas, le pide que lea estas vidas pasadas sin maniqueísmos ni infatuaciones, para evitar así que la historia pase de ser una inspiración a un lastre.

"La historia es el producto más peligroso que haya elaborado la química del intelecto. Sus propiedades son muy conocidas. Hace soñar, embriaga a los pueblos, engendra en ellos falsos recuerdos, exagera sus reflejos, mantiene sus viejas llagas, los atormenta en el reposo, los conduce al delirio de grandezas o al de persecuciones, y vuelve a las naciones amargas, soberbias, insoportables y vanas.”

Cuando leí hace tiempo esta reflexión de Paul Valéry, escrita al concluir la Primera Guerra Mundial, me pareció exagerada. Ahora, al atestiguar los efectos de la lectura de la historia en Andrés Manuel López Obrador, creo que Valéry fue demasiado piadoso: el sueño de la historia, mucho más que el de la Razón, produce monstruos.

En el evangelio apócrifo de López Obrador, la historia la hacen los pueblos movilizados por el líder. Se trata de una mezcla –contradictoria e inmensamente simplificada– de marxismo y fascismo: la lucha de clases y el culto a los héroes. Por un lado está “el pueblo”, “la gente”, ese cuerpo místico cuyo ascenso en la historia –según AMLO– nunca es producto de cambios paulatinos, reformas legales, debates parlamentarios, acuerdos entre partidos, engranajes republicanos, creaciones institucionales o avances de civilidad democrática. En el sueño o la embriaguez de AMLO, el pueblo únicamente avanza a través de saltos revolucionarios: “No olvidemos que lo poco o mucho que se logra en el terreno democrático, en el terreno de las libertades, en el terreno de la justicia, es por el movimiento del pueblo, es con el sufrimiento, es con el sacrificio de la gente.”

Pero para que esta marcha sacrificial se dé, el cuerpo necesita de la cabeza rectora, de los líderes, los caudillos, los héroes. En el panteón de AMLO, el elenco es pequeño y conocido: Hidalgo, Morelos, Juárez, Villa y Zapata. Lamento constatar que no sólo se trata de los hombres consagrados por la historia oficial o “historia de bronce” (como la denominó Luis González), sino de personajes sobre los que yo mismo he escrito ensayos biográficos. Pero lo que en el análisis psicohistórico trata de ser ambiguo, contradictorio, complejo y matizado, en AMLO se vuelve monocromático. No cree en la biografía sino en la hagiografía y la demonología. Sus héroes no son hombres de carne y hueso, sino estatuas de bronce y algo peor: prefiguraciones muy esquemáticas de la imagen idealizada, amarga, soberbia, insoportable, vana, perseguida (y sí, mesiánica) que AMLO tiene de sí mismo:

Se van a reír, pero debemos de tener presente la historia. ¿Qué no los poderosos decían que Hidalgo y Morelos eran herejes y los excomulgaron; qué no insultaban a Juárez y le decían indio mugroso; qué a Madero no lo acusaron de ser un iluminado, un espiritista; qué a Villa y a Zapata no los trataron de bandoleros y delincuentes; y qué no ahora esos son nuestros héroes nacionales?

Las “viejas llagas” que AMLO invoca en sus discursos son el Virreinato, el grupo conservador del XIX, la Intervención Francesa y el Porfiriato, cada una provista de su demonio particular, todas idénticas, todas oscuras. Y así como Hidalgo y Morelos lucharon contra el Imperio Español; Juárez y los liberales contra Maximiliano; Madero, Zapata y Villa contra el porfirismo; así López Obrador lucha contra “la camarilla” que, en su pensamiento reflejo, se ha apoderado de México. AMLO se sueña, ni más ni menos, la encarnación moderna de aquellos héroes, tal y como él los imagina: idénticos entre sí, idénticos a sí mismo. El “delirio de grandeza” al que se refiere Valéry es evidente: inmune –según él– a todo apetito de poder, AMLO no es un ambicioso vulgar: es un ambicioso cósmico.

Siempre me ha extrañado su insistente encomio de los hombres de la Reforma, esos personajes “que parecían gigantes”, en la frase que acuñó Antonio Caso. Dejemos de lado el carácter escolar de su visión de Juárez (era austero, usaba un sombrero sencillo); olvidemos también sus distorsiones de la verdad (el olvido, por ejemplo, de las tremendas querellas que provocó Juárez en su gabinete por su empecinamiento reeleccionista). AMLO no es insincero cuando dice que la República Restaurada fue “la mejor época de México”.
Sus referencias a esa etapa (provenientes todas de la magna obra de Daniel Cosío Villegas La República Restaurada, Historia Moderna de México, tomo I) revelan una cierta compenetración que proviene de la época en que trabajó en sus libros sobre Tabasco en el siglo XIX. Pero ¿cómo conciliar al revolucionario de hoy y siempre con el supuesto admirador de la era liberal? “Aquellos gigantes” representaban todo lo contrario de él: practicaban la veneración de la ley, el apego estricto a las instituciones del orden republicano, la fe en la libertad como el más preciado de los bienes.

Valéry tenía razón. AMLO ha tomado la pócima de la historia, “el producto más peligroso que haya elaborado la química del intelecto”, y vive al extremo su desvarío. Pero si este diagnóstico es exacto, en la historia misma reside una posible cura, que me atrevo a sugerir con ánimo utópico y, desde luego, “con todo respeto”. Lea usted historia, Andrés Manuel, pero léala con detenimiento y serenidad. En la historia no hay, como sueña usted, “dos agrupamientos”, “dos bloques”, “dos polos”: hay diversidad de “polos”, fuerzas, causas, protagonistas, escenarios.
La historia política de México no es una fotografía estática en blanco y negro, sino una película sin libreto fijo, en donde los buenos (con alguna excepción) no son tan buenos, y los malos (con excepciones) no son tan malos. La historia de México es la suma plural de muchas microhistorias y empeños anónimos, la mayoría pacíficos. Lea usted historia como la imperfecta narración del pasado y no como la clave maestra del futuro.

Y un punto más: “destabasqueñice” la historia. Piense que el instinto suicida del político tabasqueño precipitó el ostracismo de Garrido Canabal y la derrota de Carlos Madrazo. Ambos maestros suyos dejaron que la “pasión tropical” los devorara.
Por Enrique Krauze

Descalabro para el espacio político de López Obrador en el PRD.

AMLO: Tabasco, su Waterloo, falló PRD

Lo más degradante, sin duda, fue el papel lastimoso
de López Obrador suplicando votos
para que después no lo humillaran
con la derrota.
Hacia el final de la campaña de Raúl Ojeda
Como ocurrió el 2 de julio, la retirada abrupta de Andrés Manuel López Obrador de Tabasco el sábado fue el indicio de la derrota anunciada. Dicen los que lo vieron que tenía el mismo rostro desencajado de aquella noche de las elecciones presidenciales cuando se percató que había perdido la contienda.

Lo grave para López Obrador no fue la segunda derrota consecutiva, sino que la ventaja del candidato priísta Andrés Granier de diez puntos hace imposible el conflicto poselectoral que tenía diseñado para su tierra. Y lo peor fue el hecho de que la principal secuela del tabascazo radicó en la primera derrota del Frente Amplio Progresista y de su politburó de ex priístas.
En síntesis, la derrota del PRD en las elecciones locales en Tabasco fue un descalabro para el espacio político de López Obrador en el PRD.

Y de hecho, desinfla el ambiente de fiesta que preparaba el tabasqueño para su toma de posesión como presidente el próximo 20 de noviembre. En todo caso, el tropiezo tabasqueño benefició paradójicamente al PRD que López Obrador había hecho a un lado para colocar a sus ex priístas.

El traspiés en Tabasco, por tanto, fue del modelo perredista de López Obrador. Le dieron todo y perdió todo: dinero a manos llenas, subsidios, el papel porril del dirigente perredista pelele Leonel Cota, las ingenuidades de Gerardo Fernández Noroña, los activos perredistas en el DF y hasta a Marcelo Ebrard y su esposa viajando a Villahermosa en primera clase aérea.

Lo más degradante, sin duda, fue el papel lastimoso de López Obrador suplicando votos para que después no lo humillaran con la derrota. Hacia el final de la campaña de Raúl Ojeda, el PRD ya no buscaba la victoria sino evitar que López Obrador quedara muy mal parado. EL PRD había preparado su conflicto poselectoral con un saldo de menos de dos puntos porcentuales. Pero el primer conteo oficial colocó al candidato priísta más de diez puntos arriba.

Lo que viene para el PRD es la evaluación de la derrota. Y ahí hubo cuando menos tres puntos fundamentales:

1.- López Obrador no se sumó a la campaña de Raúl Ojeda por Tabasco sino para superar la amarga derrota presidencial del 2 de julio. Por tanto, López Obrador impuso a Raúl Ojeda como candidato porque era el más manipulable.

2.- López Obrador no estaba preocupado por la victoria del PRD en Tabasco sino que desplazó al candidato Ojeda para convertir la campaña local en su primera “gira presidencial”. El electorado desdeñó la payasada de López Obrador con su auto proclamación presidencial.

3.- El PRD fue hecho a un lado para entregarle la campaña a los ex priístas que forman parte del primer círculo de poder lopezobradorista: el ex gobernador Enrique González Pedrero, el ex salinista Arturo Núñez Jiménez, el ex priísta Leonel Cota, el ex priísta Marcelo Ebrard y otros similares y conexos.

4.- Tabasco fue diseñado por López Obrador como el bautizo político del Frente Amplio Progresista. Por eso el PRD como cuadros y estructura fue marginado groseramente de la campaña.

5.- López Obrador demostró que desconoce la vida política de su estado y provocó la ruptura con el líder social Auldárico Hernández, dirigente social indígena que fue usado --y luego desechado- por el caudillo. Auldárico tenía el liderazgo de la estructura realmente perredista en el estado.

El silencio ominoso de López Obrador el domingo y el lunes evidenció la contundencia de la derrota electoral. Su salida abrupta y secreta de Tabasco antes de las elecciones dejó el sabor de la derrota inevitable. Inclusive, algunas fuentes señalan que López Obrador abandonó su estado cuando recibió datos de que la diferencia de votos iba a ser mayor a la esperada. Con ello, López Obrador escapó de las declaraciones de prensa que iban a insistir en el tamaño de la derrota.

López Obrador sabía con anticipación de la pérdida electoral tabasqueña. Por eso autorizó la fase de provocación de violencia política para reventar el proceso y propiciar nuevas elecciones. Algunas fuentes llegaron a considerar que López Obrador parecía haber diseñado un proyecto de sustitución de candidato vía la anulación para ser él quien se propusiera como candidato local para la segunda vuelta, pero en realidad hay confirmaciones de que López Obrador no quiere abandonar su cargo de “presidente” de la república y menos por una gubernatura.

Lo malo del asunto fue que la competencia en Tabasco era del candidato priísta local Andrés Granier contra el derrotado candidato presidencial perredista López Obrador. Por tanto, el tamaño de la derrota se convirtió en una lápida sobre la espalda del ex jefe de gobierno del DF: un político local, municipal, desconocido fuera de Tabasco aplastó al rayito de esperanza y venció al indestructible. La versión de que Tabasco iba a ser el Waterloo de López Obrador fue tan cierta como dañina para el deteriorado estado de ánimo del ex candidato presidencial.

En su entorno prohibió la palabra Waterloo, sobre todo porque en broma algunos preguntaban si Roberto Madrazo sería el Duque de Wellington. Waterloo fue el final histórico de Napoleón.
López Obrador, al final, no entendió la dinámica del conflicto tabasqueño.

El gobernador Manuel Andrade se hizo a un lado en el debate político local y se dedicó a operar subterráneamente a favor del candidato priísta, pero sin dejar pistas palpables. Y Roberto Madrazo tomó la sabia decisión no sólo de no apoyar públicamente a Andrés Granier sino de no pararse en el estado durante la campaña. López Obrador, en cambio, sustituyó en el ánimo político local al candidato perredista Ojeda.

Lo que viene es el debate sobre la derrota del “presidente legítimo” López Obrador, no de Raúl Ojeda. Así de cruel es la política.
Por Carlos Ramírez

lunes, 16 de octubre de 2006

Amlo en Tabasco – “Como OGT Mala Leche”.

Esta vez el triunfo
del PRI
y la derrota perredista
son irrefutables

El candidato a gobernador del estado mexicano de Tabasco por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Andrés Granier, gana por 10 puntos al izquierdista César Raúl Ojeda (PRD), con el 95.71 por ciento de las mesas escrutadas.

Aquí fue el punto de quiebre definitivo en la carrera política de AMLO, ya antes anunciado hasta por sus ex compañeros perredistas, ahora llamado “Amlo el OGT de mala leche” Tabasco era otro punto más de López Obrador para tomar el poder, hasta hace unos meses, Auldárico Hernández dirigente social indígena del PRD , acusa que el ex candidato presidencial (Amlo), que lo utilizo politicamente para despues botarlo, queria hacer en Tabasco, la caja chica de su movimiento: como “Roberto Madrazo hizo de Tabasco en su tiempo, su caja chica para sus ambiciones personales y resulta ahora que AMLO, queria hacer lo mismo , con la idea de que "quítate tú para sentarme yo”.

El liderazgo nacional de López Obrador fue derrotado por un liderazgo regional lo que significa un golpe mortal para el ex candidato presidencial del PRD y para su “presidencia legítima ficticia”.

López Obrador, originario de Tabasco, estuvo presente en la etapa final de la campaña en Tabasco, el estado en el que nació, estuvo ahí, para brindarle apoyo al candidato del PRD, pero el domingo salio de escapada y siguió el curso de la jornada electoral desde la capital mexicana.

La cúpula perredista inició su retirada, por la noche, el senador perredista Carlos Navarrete tomó su vuelo de regreso a la Ciudad de México, mientras el presidente nacional del PRD, Leonel Cota dejó su cara entre amable e indignado, evito a la prensa, qué le preguntaba ¿si habría movilizaciones?.

Toda su campaña que realizó durante un mes en Tabasco a favor del candidato perredista Raúl Ojeda, para gobernador, le resultó fallida.
Con su ya habituales tácticas perredistas trataron de boicotear las urnas, de desestabilizar al gobierno de Tabasco, con un grupo de choque de 21 perredistas armados, que trajeron de la ciudad de México y de otros lugares. El hermano de Amlo, también buscó inhibir por la fuerza el voto en Macuspana.

Ya ni en su tierra lo quieren, Incluso, el PRD perdería la casilla 924 cercana a donde viven los familiares de López Obrador en Tepetitlán, Macuspana con 295 votos para el PRI y 226 para el PRD. La derrota perredista por la gubernatura podría impactar también en los 17 municipios, el PRD perdería 5 de los 11 municipios que tenía en su poder, pues Huimanguillo era ya gobernado por el PRD y es el tercer ayuntamiento en importancia del estado, este podría pasar a manos del PAN por primera vez.

Ahora lo que esta por venir es una disputa por el poder fuera de las urnas, con el mismo guión político que usaron en el D.F. Llamado “Fraude nos robaron, voto x voto, casilla x casilla” Amlo querrá imponer a su estilo la violencia postelectoral, sin respetar los procedimientos y resultados electorales, sacaran a la gente para hacer plantones y manifestaciones en la calle, para protestar violentamente.

¿Seguira con la necedad de hacer asambleas callejeras en plazas y mercados para ahí nombrar gobernadores y por supuesto autentificarse el mismo en su locura de legitimó presidente?, ¿Tabasco será su Mala Leche de López Obrador? yo creo que si.
Por RLB Punto Político.

sábado, 14 de octubre de 2006

A voz del “Amlo”, Ataquen los Perredistas para desestabilizar los comicios: SSP Tabasco

Una minoría ha provocado
la parafernalia de la desestabilización
Politica en Mexico, llevando el caos,
a la anarquia y al desgobierno


Así comenzaron los fascismos en América Latina: gobiernos civiles incompetentes, sociedades a merced de victimarios sociales, delincuenciales y hasta políticos, y luego los militares como la salvación. Una minoría ha provocado la parafernalia de la desestabilización Politica em Mexico, llevando el caos, a la anarquia y al desgobierno. en Oaxaca, y ahora en Tabasco, con rebote al DF.
El pais y la sociedad, esta hasta la madre de la incompetencia para resolver problemas politicos de las minorias; a quien responsabilizar de todo esto. ¿por que no ejercer la fuerza para rehabilitar el orden?.
La verdad es que se echan la pelota el gobierno federal contra el estatal y asi viceversa se la van llevando, mientra Amlo esta esperando en su locura junto con otros radicales comunistas del PRD, impedir la toma de posesión de Felipe Calderón para romper el orden constitucional que se señala en el Artículo 87.

Si el PRD impide la toma de posesión del presidente de la república, entonces será ya un golpe de estado. Y entonces ya no sera una crisis política sino de la interrupción de la estabilidad legal y constitucional. y asi simultáneamente el PRD le entregara la presidencia a López Obrador, Para entonces habrá un presidente ilegal y espurio.

Amlo y el Prd, siguen con la misma historia, con el cuento de que son pacíficos, Imponiendo su voluntad a base de provocaciones, chantajes y un constante ataque al presidente Felipe Calderón.
Esta vez si “Los agarraron con las manos en la masa” ahora en Tabasco a solo dos días de las próximas elecciones, La Secretaría de Seguridad Pública estatal detuvo a 21 perredistas cuyo único objetivo es desestabilizar la elección del próximo domingo.
Mas pruebas, de los primeros detenidos, tres de ellos rindieron declaración "voluntaria", la cual fue grabada y proyectada ante los medios de comunicación.

Los supuestos perredistas son Alejandro Robles, originario del Distrito Federal; Raudal Mitre Ayala y Daniel García Hermosillo, ambos de Nayarit.
El primero dijo haber sido enviado por el alcalde de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño, bajo la orden de ponerse en manos del subsecretario del CEN del PRD, Lucano Guerrero Ochoa, también detenido al mismo tiempo, a quien lo identificó como jefe de grupo. En su turno, Daniel García, también de Nayarit, dijo que venía de parte del diputado nayarita Armando Vega, con el objetivo de quemar urnas y otras acciones.

Los tres coincidieron en que hay más personas involucradas con ese propósito y que ellos recibieron entre dos mil 500 y cinco mil pesos por venir, además de alimentos y hospedaje.

El titular de la SSP, a los ocho individuos detenidos se les decomisaron armas blancas y pistolas de diábolos, algunas de calibre 9 milímetros, además de bates y machetes, así como una computadora

Al enterarse de la captura de los perredistas, ocasionó que a la media noche del jueves, el dirigente estatal del PRD, Juan Manuel Fócil, el ex oficial mayor del Distrito Federal, Octavio Romero Oropeza, y el ex director de Gobierno del DF, Alberto Pérez Mendoza, Trataron de entrar por la fuerza, para rescatar a sus compañeros.

A 24 horas de que se inicie la jornada electoral para elegir gobernador, alcaldes y diputados, el ambiente preelectoral se crispa momento a momento, y PRI y PRD se lanzan acusaciones mutuas de realizar acciones y conductas indebidas con el propósito de ganar los últimos comicios que se realizan en el país en este año.

Por RLB Punto Politico.

viernes, 13 de octubre de 2006

Tabasco - Conflicto, La lógica de AMLO

López Obrador quiere incendiar políticamente el país
con conflictos eslabonados.
Es la táctica del Che Guevara
de crear “uno, dos, muchos Vietnam´s”
en el mundo.
Por eso en Tabasco López Obrador
hace campaña para sí mismo,

López Obrador prefiere que el país truene políticamente
y que Felipe Calderón no pueda tomar posesión
de la presidencia de la república,
a fin de que él, López Obrador, no pase
a la historia como un candidato derrotado.

Tabasco: conflicto, la lógica de AMLO
Andrés Granier era el candidato de PRD

Como la política es una caja de sorpresas, las elecciones para gobernador en Tabasco van a revelar no la derrota del PRD sino el fracaso personal de Andrés Manuel López Obrador. Pero en realidad el derrotado candidato presidencial perredista fue a su tierra precisamente a provocar la derrota para reforzar su papel de víctima del sistema político y para crear en el sureste otro foco de inestabilidad poselectoral.

López Obrador ha demostrado ser un maestro de la incongruencia. Luego de repudiar y desprestigiar al sistema político institucional por el 2 de julio, resulta que fue a Tabasco a encabezar la campaña del PRD a gobernador ajustándose a esas mismas reglas del juego. Por tanto, López Obrador llegó a Tabasco no para ayudar al candidato perredista Raúl Ojeda a ganar sino justamente a hacerlo perder.

Al final, López Obrador le apuesta a la creación de focos de inestabilidad en procesos electorales locales. Si fuera congruente con sus decires, entonces nada tendría que hacer en una elección que ha tenido las mismas reglas del juego que las presidenciales. Por tanto, López Obrador fue a Tabasco a hacer perder a Raúl Ojeda para operar, desde el domingo, un nuevo conflicto poselectoral como el que agitó luego de su derrota presidencial del 2 de julio.

El PRD tenía la gran oportunidad para ganar la gubernatura de Tabasco. Inclusive, los estrategas del PRD nacional habían pensado en asimilar a Andrés Granier como candidato perredista a la gubernatura, en el escenario de que Roberto Madrazo impondría a otro candidato priísta. La popularidad de Granier lo hacían un seguro ganador con cualquier partido. Sin embargo, Granier resultó el candidato priísta y López Obrador impuso al ex priísta y ex madracista Raúl Ojeda, en lugar de algún cuadro propiamente perredista.+

La imposición autoritaria de López Obrador provocó la fractura en el PRD tabasqueño. Las piezas políticas del perredismo local se hicieron a un lado y dejaron sin apoyo a Ojeda. Ahí está el caso de Auldárico Hernández, un dirigente indígena tabasqueño que había organizado con López Obrador las luchas perredistas contra el priísmo. En la toma de pozos petroleros de 1996, Auldárico fue el pivote del perredismo y López Obrador sólo el agitador profesional.

El copamiento de López Obrador del PRD tabasqueño no obedeció a una estrategia política definida. Se trató simplemente de la alianza dominante de López Obrador con ex priístas. En Tabasco quedó confirmada la tesis de que López Obrador no es de izquierda sino nada más un priísta resentido que ha logrado conformar un grupo político con otros priístas resentidos.

La conformación del buró político -reminiscencia de la estructura de los viejos partidos comunistas y su comando en el politburó-- del Frente Amplio Progresista es la confirmación del grupo dominante del lopezobradoristas: sólo ex priístas resentidos.

La ruptura en el PRD en Tabasco fue confirmada por Auldárico Hernández en una entrevista publicada en La Crónica el lunes pasado. El líder social desnuda políticamente a López Obrador y lo presenta como un dirigente ajeno al PRD y a la realidad tabasqueña:
“Sí, Ojeda perder, y si pierde Tabasco ¿cómo va (López Obrador) a tomar protesta como presidente legítimo? es desesperante por supuesto, aquí se juega la vida política de AMLO... esa es la desesperación”. “Si gana, Tabasco es oxígeno puro para él (AMLO), pero si pierde es la catástrofe personal de AMLO”.

En el PRD de Tabasco, López Obrador “ha decidido todo, ha sido el ayatola del PRD, por lo menos en el sur-sureste así ha actuado, como esas figuras del lejano oriente”. “Es AMLO un candidato madrina, en caso de que pierda Ojeda él va a ser el responsable y en el lejano caso de que gane Ojeda también será el responsable, es más, no es Ojeda sino AMLO el que gobernaría el estado”.

La estrategia de López Obrador, por extraño que parezca, es apostarle a la derrota. Una victoria de Raúl Ojeda ayudaría a calmar los ánimos, y más si se cumple el compromiso del candidato estatal perredista de reconocer a Felipe Calderón como presidente legítimo de la república, algo que López Obrador no quiere. En el fondo, López Obrador busca cachar conflictos, no hacer labor político. En Chiapas buscó la derrota del candidato perredista a gobernador, pero Juan Sabines ganó y como perredista reconoció a Calderón. Lo mismo pasaría con Ojeda.

Al final, López Obrador quiere incendiar políticamente el país con conflictos eslabonados. Es la táctica del Che Guevara de crear “uno, dos muchos Vietnam” en el mundo. Por eso en Tabasco López Obrador hace campaña para sí mismo, no para el candidato perredista Raúl Ojeda. Con todo, Ojeda tenía algunas posibilidades para ganar, pero a condición de rehacer al PRD local. Pero el candidato presidencial perredista derrotado no se lo permitió. Y el operador de la derrota perredista será Arturo Núñez Jiménez, otro priísta resentido que se pasó al PRD.

Las razones de los objetivos de López Obrador de desestabilizar al país se encuentran en el 2 de julio. López Obrador prefiere que el país truene políticamente y que Felipe Calderón no pueda tomar posesión de la presidencia de la república, a fin de que él, López Obrador, no pase a la historia como un candidato derrotado. Ahí se encuentra toda la explicación sicológica del comportamiento del tabasqueño: su ambición de trascendencia histórica fue truncada en las urnas el pasado 2 de julio.

Tabasco, por tanto, no será una elección local del PRD, sino un eslabón más del modelo de desestabilización política de López Obrador. Sólo que Raúl Ojeda y el PRD aún no han entendido que López Obrador llegó a Tabasco para hacer perder a los dos. Por eso la elección de Tabasco se enfila a otro conflicto poselectoral como el del DF. Así que los tabasqueños se deben preparar para plantones, marchas y campamentos.
Por Carlos Ramírez, indicador-politico.

miércoles, 11 de octubre de 2006

¿Quieren que les cuente un cuento?

Érase una vez un payaso con nariz roja y cabellos verdes, dicharachero y alburero, bastante corriente y simpático, pero un día se quedo sin chamba como payaso, sin embargo la suerte de vivir en un país surrealista, lo llevo a conseguir una chamba en TV, de que?, de comentarista político, para muchos no dábamos crédito que esto funcionara; pero resulto increíble, que la clase política de este país hiciera fila para ser entrevistada por un payaso, se rompieron todos los esquemas del pasado (hablando de política), en gobiernos de otros países no entendían bien lo que sucedía, creían que era una broma de algún programa, pero no, y alguien dijo, así es en México, totalmente surrealista.

Los merengues en Europa los venden en los restaurants como deli y en México los venden como golosina en cualquier esquina de la calle, así es en México.

Víctor Trujillo termina hoy con su programa matutino” el cristal con que se mira” después de dos años al aire. Ya resultaba al final sumamente tedioso el formato y la manipulación en favor del PRD, como si fuera el propio vocero de Amlo y los perredistas.


Trujillo Protagónico, se siento promotor de cambios sociales y políticos, con poses de muy intelectual y sobreponiendo su comentario a la noticia misma, después del golpe a bejarano (el de los Portafolios), se creció por actitud y audiencia y siguió arremetiendo con las criticas en contra de Fox y su gabinete, siempre atacando, dictando a su juicio y a su parecer de lo que estaba bien o mal, y así la noticia nunca fue imparcial, manipulación de la noticia, su ocultación por omisión, sus “Calambres” encuestas amañadas a favor de Amlo y el PRD.

Después de las elecciones del 2 Julio, fue por demás evidente a todas luces, a favor del Perredismo, siempre con preguntas insidiosas y en forma tendenciosa a sus invitados, asi tambien daba la noticia, no se le escapaba hacer una crítica sarcástica y con ironía en contra del PAN, PRI. Y Felipe Calderón.

Televisa le dio carta abierta para que en su programa, hiciera y hablara sin restricción alguna, una total libertad de expresión.
Oh, pero gran error para Televisa, en otorgar tanto poder a una persona en este medio, por que Trujillo se permitió hacer criticas hasta en contra de ella, en el tema (la ley Televisa) por parte de Julio Hernández López, integrante de la mesa de los periodistas que tenia en su programa. Perdió toda congruencia al criticar a la empresa que trabajaba, se le olvido que televisa esta ligada a los intereses del poder.

La necedad de continuar con la mentira del fraude electoral y voto por voto, la actitud y crítica negativa al próximo presidente de este país Felipe Calderón. Siempre haciendo dudar al televidente si Calderón toma el poder el 1 de diciembre, inclinando la balanza en contra del PAN, etc, por momentos se le veía un agente operador perredista en acción, y al otro día como camaleon se las daba de imparcial. Un verdadero mercenario y distorsionador de las noticias.

Con el tiempo las cosas solitas se van poniendo en su lugar, todo por su propio peso cae, hasta en los payasos, fue la mejor decisión que se pudo haber tomado, su imagen ya desgastada se había vuelto rutinaria, predecible y letárgica, agradecemos que en sus buenos tiempos nos abrió los ojos y nos mostró un panorama mas del surrealismo mexicano.
Adiós y suerte al primer comentarista político payaso o al último payaso comentarista político de los medios.

Por RLB Punto Político