De larga y tupida barba estilo Rasputin, Flavio Sosa el líder del grupo guerrillero de la APPO nos envió sus guerrilleros aliados al D.F. para detonar 8 bombas.
miércoles, 8 de noviembre de 2006
Terror - Itsmo. No es Irracionalidad es Ambición al Poder
De larga y tupida barba estilo Rasputin, Flavio Sosa el líder del grupo guerrillero de la APPO nos envió sus guerrilleros aliados al D.F. para detonar 8 bombas.
¿Por qué no despierta el México bronco?
porque si lo haces,
eres de algún modo su esclavo.
Tu odio nunca será mejor que tu paz.
Nos sorprendemos porque la amenaza
de la violencia parece contagiarse
al mundo de la política,
porque como decía don Jesús Reyes Heroles, el México bronco puede despertar, y lo reafirmamos cuando comprobamos que tenemos, junto con Brasil, el tristemente célebre primer lugar en ejecuciones en América Latina.
En los primeros nueve meses del año ha habido unas mil quinientas por hechos presuntamente relacionados con el narcotráfico: más de cuatrocientas en Guerrero; trescientas dos en Sinaloa; doscientas doce en Baja California; en Michoacán más de trescientas cincuenta; en Tamaulipas 154; en Nuevo León 37, en el DF unas 54.
En lugar de negarlos, habría que colocarlos en su justa dimensión.
Historia de una guerrilla
La guerrilla existe en México y ha existido a lo largo de las últimas cuatro décadas. Lo ha hecho con altas y bajas, sin haber logrado una presencia sólida e incluso con etapas de deterioro casi terminal, en lo político e ideológico. Aun así, esas organizaciones logran resurgir de sus cenizas para volver a actuar en el plano político, casi siempre ayudadas por fuerzas que buscan utilizarlas en uno u otro sentido.
El EPR, que continúa manejando la mayor parte de los recursos materiales y los principales cuadros de la organización, con presencia superior en Oaxaca y el DF.
El Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), formado por militantes con mucha menor formación ideológica, que rompieron con el EPR después de las detenciones en Oaxaca.
– Finalmente están las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP), que tendrían ligas con el EVPR y que es el grupo que relaciones más estrechas ha establecido con el Consejo General de Huelga (CGH) de la unam y con el Frente Popular Francisco Villa y los distintos agrupamientos que se desprenden de éste.
En los hechos, parece haberse dado un reagrupamiento de la mayoría de estos grupos, particularmente las FARP, en torno al EPR, luego del deterioro sufrido por el ERPI, tanto por sus disputas internas como por la detención de sus dirigentes (muchos de los cuales, a diferencia de los eperristas, no fueron amnistiados), y por su relación con personajes del crimen organizado.
El EPR ha vuelto a ser hegemónico porque se recuperó de la derrota sufrida en 1996-99, luego de la desarticulación de prácticamente toda su estructura en Oaxaca. La amnistía no sólo les devolvió a sus dirigentes, sino que les permitió modificar sus tácticas siguiendo el mismo patrón estratégico de la Guerra Popular Prolongada (GPP) en la que basan su acción.
La GPP se basa en tres frentes: el partidario, que corresponde, en este caso, al llamado Partido Democrático Popular Revolucionario, el ala militar conformada por el Ejército –el EPR mismo–, y el frente amplio, que denominan Frente Popular Revolucionario y que se representaría con bastante precisión en lo que hoy es la Alianza Popular por el Pueblo de Oaxaca.
Abimael Guzmán, líder de Sendero, estudió en China entre 1965 y 69 con uno de los fundadores de lo que ahora es el EPR, Florencio El Güero Medrano, un joven michoacano que organizó grupos armados en su estado, Oaxaca, Querétaro y Morelos.
En el principio estaba Atenco
Eso se demostró, antes de las elecciones, con la desarticulación y la falta de respaldo popular a otro ambicioso proyecto de estas organizaciones: establecer en Atenco una suerte de “Aguascalientes” capitalino, que sirviera como base de operación de un renovado movimiento alternativo. La Otra Campaña de “Marcos” tuvo ese objetivo. Luego de doce años recluido en Chiapas, con muchas de las comunidades neozapatistas fuera de control, “Marcos” decidió buscar la articulación de un movimiento nacional, aprovechando la coyuntura electoral.
El EPR no tiene quien le escriba
¿Qué sucede entonces con el EPR? ¿Se ha logrado consolidar como una opción no sólo para suplantar en el imaginario insurgente al neozapatismo, sino también como una alternativa que pueda influir en los movimientos sociales radicales en ciernes? Lo más probable es que no pueda ser así.
SIN MASCARAS LA GUERRILLA MEXICANA REAPARECE PARA INTIMIDAR AL GOBIERNO DE FOX
Bombazos ligados a Oaxaca.

Los grupos, a pesar de lo dicho por Flavio Sosa, líder de la APPO, tiene la firma de grupos guerrilleros ligados a ese organismo que ha puesto en jaque a las mismas autoridades federales.
El mensaje era claro. Primero se ataca al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por una parte que quedó debilitada luego de la presión ejercida por el PRD al perder las elecciones con su candidato Andrés Manuel López Obrador.
Después llega el ataque al PRI, que es precisamente el actor principal del conflicto oaxaqueño y que mueve todos sus hilos para provocar la caída de Ulises Ruiz, para el año próximo y evitar así elecciones extraordinarias que harían perder el poder a ese partido, ya que lsa encuestas darían al PRD como vencedor virtual de una contienda en el corto plazo. Esto, obviamente, no le convendría, tampoco, al Partido Acción Nacional. Todo es estrategia política para enfrentar al enemigo en común que es la izquierda.
Esta, por su arte, tiene un papel muy activo en el movimiento que efectúa la APPO en Oaxaca y algunos de los dirigentes de esos grupos guerrilleros, formaron parte del Partido Comunista y están dispuestos a dar la vida con el fin de acabar con el sistema contra el cual han luchado por décadas con resultados desastrosos para ellos y para el país.
Las explosiones fueron reivindicados por grupos que tiene perfectamente identificados los servicios de inteligencia de la Secretaría de Defensa Nacional y de Gobernación, así como el Estado Mayor de la Presidencia de la República. Los guerrilleros, que hicieron esos actos terroristas, están plenamente identificados por las autoridades, pero no pueden hacer nada contra ello, a pesar de sus acciones ilegales.
Ahora la pregunta será: ¿El gobierno de Fox y la estructura del PRI, cederán a las presiones y entregarán Oaxaca a la guerrilla? El miedo podría ser el peor consejero, cuando se tienen pesadillas despiertos.
PODEROSOS CABALLEROS. No entendíamos el motivo por el cual la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, feudo aún de Pedro Cerisola, no enviaba señales de interferencia a Radio Universidad Benito Juárez de Oaxaca y acabar con sus transmisiones subversivas. Ayer, se inició la interferencia y se acabó el envío de mensajes de esa Universidad, la Benito Juárez, que ha sido el refugio de los mas radicales personajes de la política oaxaqueña y en donde se han gestado los golpes mas severos en contra del gobierno en los últimos días.
El rector de esa universidad de su sobrino del que fue rector en otra crisis política en esa entidad y que no llegó a los niveles actuales, Felipe Martínez Soriano. Las dos hijas de éste personaje anarquista fueran identificados por los servicios de inteligencia del gobierno como instigadores de la violencia. A ojos de todo mundo, es claro que a pesar de tener la información política, el gobierno de Vicente Fox no actúo. Algunos piensan que fue plan con maña para dejarle el conflicto a su sucesor Felipe Calderón.
Un conflicto que podrían haber sido resuelto en forma doméstica.
POR VICTOR SANCHEZ BAÑOS
martes, 7 de noviembre de 2006
Son Bien Pacíficos, nada más 8 bombas el D.F.

Son Cinco grupos guerrilleros que se adjudican hoy de las explosiones por bombas esta madrugada en la capital mexicana, utilizaron explosivos altamente poderosos, Semtex, estos son usados por terroristas en el mundo, amenazan con más acciones guerrilleras si no aceptan sus condiciones en el estado de Oaxaca. Para defender al pueblo, dicen, van contra el PRI y la derecha.
Los de la APPO actúan como guerrilla urbana solapada entre negociaciones y peticiones absurdas.
Ya se esperaba un ataque con explosiones de este tipo, los de la APPO enviaron un comunicado a los medios en donde dicen que se deslindan de ellas, ¡vaya, vaya¡, que ingenuidad en creer sus declaraciones de “¡Yo no fui… yo no fui!”, quien sabe. realmente creen que somos estupidos. bola de mentirosos , ahora sacan el cobre con sus ataques explosivos.
En la “Esquina de la Crónica” comentan “Ahí están los frutos del terrorismo verbal de López Obrador. Ya encontró quien materialice los odios que dispara a diario. Los blancos de las bombas fueron los que, según él, financiaron la “campaña sucia” en su contra (los bancos). Los que se amafiaron con el PAN para desplazarlo (el PRI). Y la institución que mandó al diablo porque “le robó” la elección, el Trife.”
Así es AMLO fue preparando terreno de un resentimiento político a los simpatizantes radicales del PRD y grupos guerrilleros de Oaxaca que ya existían desde varias décadas atrás.
No podían esperar otra cosa, venimos escuchando el mismo discurso de lenguaje amenazador y violento antes del PRD ahora, APPO y su grupo de guerrilleros.
Sus peticiones van Contra el PRIAN, la usurpación de la Presidencia, y las empresas de todo el país , bancos, y las instituciones políticas y el gobierno espurio de Fox y el próximo de Felipe Calderón. Y la demanda de destitución o renuncia de Ulises Ruiz mientras permanezca oficialmente en la gubernatura oaxaqueña.
Los guerrilleros ya amenazan con actuar contra las principales 40 empresas nacionales y trasnacionales del país, contra las instituciones políticas y gubernamentales "espurias" que a su juicio "financiaron" y efectuaron un "fraude de Estado" en las elecciones presidenciales del pasado 2 de julio.
Por último el escrito de alerta “contra todo intento gubernamental de usar nuestro accionar político-militar como pretexto para generar psicosis en la ciudadanía y seguir reprimiendo a las diversas organizaciones y movimientos civiles y pacíficos”, y condena “la violencia neoliberal institucionalizada” en contra del pueblo en Sicartsa, Atento, Guerrero, Chiapas y Oaxaca.
Cinco meses ha durado el conflicto que ha degenerando hasta convertir a Oaxaca en un problema de seguridad nacional, Carlos Abascal secretario de Gobernación marco su objetivo central de retrasar la entrada de la PFP para dar tiempo a las negociaciones. La estrategia fallo y Abascal ya no pudo garantizar el cumplimiento de esa misión, y la APPO lo desconoció como negociador representante del gobierno y ahora exige negociar directamente con Vicente Fox.
Por a mañana del 5 de noviembre, el sub comandante Marcos se pronunciaba desde Durango, que el presidente electo “no va a durar seis años, porque se enfrenta a un problema de descontento con diversas organizaciones sociales, de diferentes sectores que están inconformes por la manera que llegó Calderon al poder, “y eso lo va a acabar”.
Los problemas empezaran a tomar mas color, dentro de tres semanas y media cuando cambie el gobierno federal con Felipe Calderón y en dos semanas proximas cuando se corone el autoproclamado legítimo, AMLO.
Ahora quien va tener los huevos para controlar un posible megazafarrancho.
Oaxaca: Conflicto trabado por política
El gobernador ha centrado su discurso en su no renuncia. La APPO ha reducido su mensaje a las declaraciones de Flavio Sosa y ahí encontramos subyacente el slogan de “patria o muerte; venceremos”, aunque sin ninguna puerta de salida. Y silenciosamente, la sección 22 de maestros se ha marginado del conflicto porque ya obtuvo beneficios personales para sus agremiados a costa obviamente del resto de la clase obrera.
Y el peso específico de los análisis del conflicto ha corrido a cuenta de columnistas y editorialistas que manifestaron simpatía por la candidatura de López Obrador, votaron por el PRD y no han reconocido el resultado institucional de las autoridades electorales. Por tanto, su esquema de interpretación sobre los acontecimientos en Oaxaca han de pasar por el filtro de la lucha postelectoral y anti sistémica de López Obrador, el PRD y el Frente AMLO.
De ahí, por tanto, que la lectura política inducida sobre Oaxaca haya perdido los escenarios del análisis plural y abierto. Nadie, por ejemplo, se ha preocupado por revisar y analizar los datos que se han publicado del Pacto de Gobernabilidad que suscribieron informalmente organizaciones ciudadanas y obligadamente grupos políticos locales.
El Pacto le daría al conflicto otro marco de análisis. Tampoco ha habido una revisión de los datos biográficos de los dirigentes de la APPO y la 22 de la misma manera que se han difundido profusamente los datos biográficos del gobernador Ruiz. Al final, los dirigentes de la APPO y la 22 estuvieron a sueldo de los diferentes gobiernos estatales.
El otro error de interpretación radica en la ausencia de la sociedad sin partido y sin militancia. Nadie parece tomarlos en cuenta. Pero ahí están. El análisis esquemático de la crisis en Oaxaca se ha reducido al choque entre Ulises Ruiz y la APPO. Y los ciudadanos que exigen paz se acomodan arbitrariamente en esos análisis en cualquiera de los dos cajones interpretativos.
Basta que un ciudadano aplauda la presencia de la policía federal preventiva para que lo acusen de vendido al gobierno estatal. Y es suficiente con que algún otro ciudadano se niegue a condenar a la APPO con el argumento de que el origen de la crisis es la pobreza para que lo coloquen como un representante de los radicales. Y puede resultar que esos ciudadanos no militan en ningún bando y sólo expresan sus razones.
Oaxaca, por tanto, exige un modelo de interpretación diferente, plural, al margen de los grupos en conflicto. Por eso la renuncia del gobernador no resolverá la crisis ni el encarcelamiento de la dirigencia de la APPO podría alivias las tensiones. Los analistas no han estudiando a fondo la crisis política de 1968 y la exigencia a modificar los esquemas interpretativos de los conflictos. Hoy nadie se atreve a criticar al CNH pero el maximalismo estudiantil llevó a la represión y la ceguera oficial motivó la tragedia.
La de Oaxaca, en consecuencia, es una crisis de sistema, no un choque de personalidades. Por tanto, hay que debatir la construcción de un nuevo sistema sociopolítico para encontrar una salida. Claro, si alguien está pensando en buscar una solución, no en ajustar cuentas entre grupos.
NI PRIMERA NI ÚLTIMA
La crisis en Oaxaca no es la primera ni será la última. Ni en Oaxaca ni en el país. Por tanto, los buscadores de soluciones deberían acudir a las experiencias del pasado para buscar alguna forma de solución. Los conflictos políticos con entallamiento de violencia han sido producto del endurecimiento gubernamental, ante el apasionamiento popular. Asimismo, han estallado en el contexto de un sistema político priísta cerrado e inflexible, con dominio hegemónico del partido en el poder.
En este contexto, Oaxaca podría ser considerado como el primer conflicto violento del sistema político priísta en transición, sin hegemonía del PRI y con instituciones plurales. De ahí que soluciones al viejo estilo como la renuncia del gobernador, la represión abierta y la corrupción sean, de origen, ineficaces.
Lo malo, en todo caso, es que el nuevo régimen político democrático no sólo no está consolidado sino que podría decirse que ni siquiera existe, ya que el país apenas ha definido un reacomodo de grupos ideológicos en los diferentes niveles de poder.
Si la represión en sí está descartada por falta de cohesión en el poder, si la corrupción resultó ineficaz en el principio del conflicto y si los despidos sólo cambian a titulares pero mantienen la estructura de dominación política de los cacicazgos, entonces el desafío de Oaxaca es más político que de fuerza. Este escenario no ha sido entendido ni por los protagonistas, ni por el gobierno federal, ni por las instituciones política colaterales, ni por los medios de comunicación encargados de interpretar la realidad.
La historia política de las tensiones sociales tiene una forma funcional de periodización: de la Constitución de 1917 a 1950, cuando las protestas eran absorbidas por el sistema político para convertirlas en partes estructurales del Estado. Ahí nació el PRI. A favor corrió el hecho de que los hombres del sistema habían sido combatientes de la revolución: había liderazgo político reconocido o había también fuerza para las liquidaciones físicas de los disidentes.
De 1950 a 1971, el Estado se separó de las fuerzas sociales y entonces las protestas a las protestas sociales fue la represión. Se trataba de la fase de pérdida de liderazgo social y político de los funcionarios y la burocratización del poder y del Estado. Del otro lado, las primeras disidencias estallaron contra los sistemas provenientes de organizaciones sociales proletarias que quedaron bastante animadas por el espíritu social y socialista de la revolución mexicana: pobreros, estudiantes, campesinos y clases medias, todas ellas exigiendo el cumplimiento de las promesas de bienestar de la Revolución Mexicana.
De 1971 a 1985, el sistema político priísta perdió consenso y el factor imitación de la Revolución Cubana impulsó la lucha disidente armada. El Estado contestó con la fuerza y su aparato de represión. La guerra sucia fue una extensión del conflicto económico y social en un sistema dominado por promesas de justicia y bienestar pero políticas de gobierno incapaces de cumplir con ellas. La disidencia rompió con los acuerdos de tolerancia y entendimiento mínimos y el sistema político no sólo no se abrió sino que se selló a piedra y lodo.
De 1985 al 2000 ocurrió el agotamiento político y social del sistema priísta y los avances democratizadores ya no pudieron contenerse con la represión. El Estado priísta tuvo que compartir el poder con la oposición y en el 2000 perdió la presidencia de la república como el símbolo monárquico del poder. Las disidencias tuvieron que ser toleradas porque el Estado priísta carecía de fuerza y complicidades y las oposiciones encontraron el camino fácil de la calle para conseguir avances.
La alternancia partidista en la presidencia de la república en el 2000 modificó las reglas pero no definió los nuevos reglamentos. Ahora basta una disidencia armada en la calle con violencia para paralizar al Estado. El uso de la fuerza está impedido de llegar a la represión por lo que ha perdido eficacia no sólo contra la protesta social sino contra el mundo criminal. Oaxaca es, en este contexto, el primer gran conflicto del nuevo régimen, pero sin que el sistema político de relevo esté definido y consolidado. Y al no existir canales de protesta-solución, entonces el riesgo que enfrentan sociedades en sistemas no definidos es el de la anarquía.
El único camino de solución real de la crisis en Oaxaca radicaría en su enfoque político-sistémico y en aprovechar el impulso para definir nuevas reglas y reglamentos pero sobre todo para fijar con claridad la existencia de una autoridad democrática. Si no, entonces Oaxaca sería el primer ejemplo de la comuna que promueve López Obrador.
Por Carlos Ramirez. Indicador Politico.
lunes, 6 de noviembre de 2006
Amlo en su segundo acto, EL Gabinete Fantasma
Su rebelión contra las instituciones,
su gabinetazo fantasma
y su próxima
autoproclamación
de Presidente legitimo,
queda ya como
una vulgar farsa política
Era de esperarse, necio, poseído por el caudillismo libertador, formara su gabinete ilegitimo.
AMLO ya requiere con extrema urgencia de un psiquiatra, su megalomanía delirante no acepta su derrota política, el sigue con su farsa de proyecto presidencial alterno y ahora hace la presentación, de los 12 integrantes de su gabinete fantasma en el Teatro de la Ciudad.
César Yáñez Centeno el vocero de López Obrador, presentó el gabinete que lo integran la misma gata revolcada de perredistas, veamos.
En la Secretaría de Relaciones Políticas, José Agustín Ortiz Pinchetti quien fuera secretario de Gobierno de López Obrador; a AMLO se le olvidó que Ortiz Pinchetti fue tan mal elemento que tuvo que correrlo, luego de culparlo por no haberse hecho cargo de parar las obras en el predio El Encino, como lo ordenaba un juez, y que fue lo que inicio el fallido drama del desafuero.
En la Secretaría de Relaciones Internacionales el embajador Gustavo Iruegas, diplomático de carrera que rompió con el canciller Jorge Castañeda. Un diplomático de carrera que siempre anheló la cancillería, a toda costa, la buscó primero con Vicente Fox y después con Felipe Calderón, pero finalmente se le hizo con El Peje.
En la Secretaría de Justicia y Seguridad, el nefasto procurador capitalino Bernardo Bátiz; en la Secretaría para la Honestidad y la Austeridad Republicana, el ex oficial mayor del GDF, Octavio Romero Oropeza, El despachador, el mismo que autorizaba envío de camiones y todo tipo de enseres del gobierno del DF al municipio tabasqueño de Macuspana, gobernado por el hermano de su patrón.
En la Secretaría de la Hacienda Pública, Mario di Costanzo, asesor económico de la diputación federal del PRD en distintas legislaturas, y hasta hace unos días un fantasma desempleado y reincorporado a la nómina de la Cámara por Convergencia.
En la Secretaría de Desarrollo Económico y Ecología, Luis Linares, ex funcionario de las secretarías de Programación y Presupuesto, Comercio e ISSSTE; además acompañará a López Obrador en la Secretaría de Patrimonio Nacional, Claudia Sheinbaum. Ella fungió como secretaria de Medio Ambiente, cargo que desempeño ocultando los manejos de dinero de los segundos pisos y el metrobus.
En la Secretaría de Trabajo, la contralora del GDF desde el año 2000, Bertha Elena Luján, cuya misión será empujar una reforma laboral integral; en la Secretaría para el Estado de Bienestar, Martha Elvia Pérez Bejarano, quien se desempeña como secretaria de Desarrollo Social del GDF, ex secretaria de Desarrollo Social que se vio forzada a renunciar al ser descubierta en apoyo a la campaña del Peje como funcionaria pública.
En la Secretaría de Educación, Ciencia y Tecnología, Raquel Sosa, quien fuera secretaria de Desarrollo Social y de Cultura del GDF y fuera despedida por López Obrador de Desarrollo Social para darle su lugar a Marcelo Ebrard, cuando éste fue destituido por Vicente Fox de la Secretaría de Seguridad por inepto; en la Secretaría de Sector Salud, Asa Cristina Laurell, y en la Secretaría de Asentamientos Humanos, estará Laura Itzel Castillo.
Además de seis hombres y seis mujeres, que incorporó a su gabinete a cinco seguidores perredistas, entre ellos La escritora Elena Poniatowska, Rogelio Ramírez de la O, Federico Arreola, Ignacio Marván y José María Pérez Gay que fungirán como sus consejeros.
¿Me pregunto en que puestos importantes van a quedar, los mercenarios políticos desempleados como Manuel Camacho, Porfirio Muños Ledo, y otras sabandijas como Noroña, Cota, Batres, Bejarano, Padierna, Imaz, Ortega?
¿Me pregunto de que presupuesto van a vivir el gobierno de Pejelandia? ¿De cuanto van a ser los sueldos que van a ganar los flamantes ministros? ¿O van argumentar que son puestos honorarios sin goce de sueldo?.
Hace unos dias salió en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, el diario de gobierno capitalino, en donde reconoce el bando solemne que declara a Calderón como presidente electo. Entonces ahora Alejandro Encinas y todos los funcionarios lopezobradoristas en el GDF deberían de renunciar a sus cargos para refundar el gobierno capitalino “legítimo de AMLO” pero fuera de las únicas instituciones que reconoce la república.
Por lo tanto Amlo nos muestra una realidad política absurda e incongruente, su rebelión contra las instituciones, su gabinetazo fantasma y su próxima autoproclamación de Presidente legitimo, queda ya como una vulgar farsa política que no tiene mas congruencia ni validez alguna, únicamente para los resentidos políticos que no supieron perder.
Por Raul Lozano. Punto Politico.
viernes, 3 de noviembre de 2006
El Peje Pelele

Se le acabo el poder de convocatoria, así de simple, no hay más. No hay mas ideas. No hay más proposiciones. Solamente confrontamientos políticos en contra de las leyes y el estado.
López Obrador apareció en el D.F. después de las elecciones de Tabasco con una imagen ya desgastada, de perdedor, el ha perdido credibilidad y popularidad ante sus seguidores, escuchamos sus arrebatos y complots por años, contra el innombrable de Salinas, después fue el Traidor de Fox, y al final el espurio de Felipe Calderón. Sólo le quedo el rencor social de quien perdió.
A todo esto el PRD sigue sin entender que AMLO los esta llevando al desfiladero político, por sus locuras, AMLO tiene que definir su camino, las instituciones o la insurrección callejera, el ya nada tiene que ofrecer a sus seguidores, mas que puestos de un gabinete imaginario, después del fracaso de Tabasco al perder las elecciones y ahora con el desaire de la APPO, su derrota política se hace patente, para llorar. El PRD debe decidir si sigue a su Peje Pelele por la vía de la confrontación, el asalto al poder y la anulación de los procesos institucionales o decide alinearse como partido político dispuesto a las reformas por las vías legales.
Y en Oaxaca los APPO y los de la 22 Su movimiento ya se convirtió en guerrilla urbana, un grupo de choque, una comuna revolucionaria, anarquista y sobre todo fascista y represiva.
Con una ideología de izquierda fascista radical, su juego por ahora es el mismo que AMLO utiliza, hablar en nombre de una democracia que nunca han demostrado y para después instalar un sistema de toma de decisiones autoritarias y antidemocráticas. Como lo hizo en el zócalo.
En mi opinión no entiendo como quieren llegar a un dialogo los de la APPO y los de la 22 con el gobierno, con sus demandas, que son por demás absurdas y sediciosas, ellos piden la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, como una de las soluciones al conflicto, pero si esto se diera como solución, el gobierno federal sentaría un precedente para que el día de mañana en otras entidades hicieran lo mismo, un puñado de revolucionarios quitarían a sus gobernantes a su antojo, al fin ya saben el camino. Y esto seria un grave error, un gravísimo error de gobernabilidad social y político, el costo a pagar seria muy alto con las consecuencias que esto podría acarrear. Con riesgo de encender una mecha explosiva para todos los estados.
En Oaxaca los de la APPO y los de la 22 con lema de que son pacíficos, mas de cien millones de pesos en pérdidas.
Han destruido y tomado por asalto radiodifusoras.
Han saqueado oficinas ocupadas, y destruidos equipos de trabajo.
Han quemado camiones de transporte urbano de permisionarios y vehículos oficiales.
Han implantado estado de sitio a las diez de la noche.
Barricadas en el centro y toda la ciudad.
Violación de los derechos ciudadanos.
Roban a los ciudadanos al cruzar barricadas.
Cobros de impuestos revolucionarios.
Ataques contra bancos y empresas privadas porque representan el cochino capitalismo.
Venta de protección a los ciudadanos y comercio.
Llamados a la insurrección revolucionaria.
Persecución de ciudadanos de diferente partido político.
Agresión a funcionarios de gobierno y periodistas.
Y por supuesto les valió madres el año escolar a estos maestros.
La PFP llegó a Oaxaca a poner el orden en la anarquía revolucionaria que tenían los de la APPO y la 22 de los maestros, para ellos el concepto de autoridad es que todo es político y nada entienden como una relación gobierno y gobernados.
El uso de la fuerza pública no se ejerce como una petición ciudadana, si no como un recurso para establecer la ley y el orden que privan en este caso en la ciudad de Oaxaca. Esta acción estaba más que justificada y necesaria desde hace meses,
Pero los juegos políticos y el tiempo de elecciones fueron los factores principales para la no actuación y solución al conflicto de Oaxaca, Una total anarquía propiciada.
Los medios critican las acciones de la PFP en Oaxaca y la califican de represión.
Mientras AMLO y su partido de ratas al descubierto (PRD), hacen sus preparativos para su próxima “entronización real y legítima de su republica de Pejelandia”. Como Presidente Legítimo Pelele. Patético.
Por Raúl Lozano. Punto Político.

