martes, 9 de octubre de 2007

Inflacion

Agustín Carstens Carstens, legisladores, inflación, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Poder Legislativo de la Federación, diputados.

Por Paco Calderon.

Post RLB Punto Politico.

lunes, 8 de octubre de 2007

El verdadero Distrito Federal de Marcelo Ebrard

La situación económica del Distrito Federal no parece ser aquella que tanto presume Marcelo Ebrard en comunicados, declaraciones y hasta en su informe de gobierno.


Y es que la línea de comunicación del gobierno perredista desde tiempos de López es, ha sido y será la de una abierta descalificación a todo lo que provenga del Gobierno Federal, acompañada de una constante “adulación” a las políticas públicas aplicadas por el Gobierno del Distrito Federal.
A continuación se presenta un resumen de la evolución de las principales variables económicas en la Ciudad de México a lo largo de estos últimos años.

En materia de actividad económica, de acuerdo con la información disponible (INEGI), el PIB desaceleró su crecimiento en 2001 y 2002 en la mayoría de los estados, pero nuevamente aceleró el paso a partir de 2003, excepto en el Distrito Federal que entre 2000 y 2004 acumuló un retroceso de (-)1.7 por ciento.

En materia de empleos, de 2000 a agosto de 2007 el número de trabajadores asegurados (permanentes) en el IMSS creció un 6.2% a nivel nacional. Pero en el Distrito Federal sólo se reportó un magro crecimiento de 1.7% y una reducción en su participación a nivel nacional pasando del 18.6% en 2000 a 17.8% en promedio a agosto de 2007, lo que significó una reducción de 0.8 puntos porcentuales en el presente siglo. En comparación, estados como Nuevo León muestra un crecimiento de 2000 a 2007 de 11.1% y un aumento en su participación en el mismo periodo de 7.6% a 8.0% y Jalisco con un crecimiento de 13.3%, entre 2000 y 2007 y un incremento en la participación nacional de 0.6 puntos porcentuales. Más todavía: Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el Distrito Federal tiene la mayor tasa de desocupación entre las entidades federativas, al pasar de 3.5% en 2000 a 5.8% en la mitad del presente año, un crecimiento de 2.3 puntos porcentuales. Asimismo, indicadores complementarios de empleo indican que la Ciudad de México presenta una Tasa de Ingresos Inferiores al Mínimo y Desocupación (TIDD), es decir, el porcentaje que representa la población desocupada y la ocupada que tiene ingresos inferiores al salario mínimo, respecto a la población económicamente activa, de 12.2% promedio anual en 2004, nivel mayor en 0.5 puntos porcentuales al promedio reportado en 2000 de 11.7%.

En lo que respecta a la deuda pública por entidad federativa, en 1997 el Distrito Federal reportó un saldo de 11,789 millones de pesos de pesos. Al concluir 2006, la deuda había ascendido a 44,085.9 millones de pesos. En términos reales, el incremento de la deuda en este periodo ha sido de 98.5% (prácticamente se duplicó). El Distrito Federal es la entidad más endeudada del país. A junio de 2007, su deuda equivalía a 25.4% del total de lo adeudado por las entidades federativas de México, 5.1 puntos porcentuales mayor que la participación registrada en 1997 (año que comienza la gestión del PRD en la Ciudad de México).
Por otro lado, en 1997 la deuda constituía 62% de los ingresos del gobierno capitalino. En 2007 la administración de Ebrard reporta un porcentaje de 100.3, es decir, la deuda del gobierno capitalino es mayor a todo lo que recauda por cuenta propia el Gobierno del Distrito Federal. Adicionalmente, el Distrito Federal es la entidad con mayor incremento de la deuda como % del PIB, ya que de 1997 a 2007, el saldo de la deuda como porcentaje del PIB aumentó 1.4 puntos porcentuales, crecimiento no visto por ninguna otra entidad federativa.

Adicionalmente, el Distrito Federal es la entidad más endeudada por habitante de toda la República Mexicana. En 2006 reportó una deuda per cápita de 5,026 pesos, un crecimiento de 15.4% real respecto a los $4,356 reportados en el 2000, y 9.1% mayor en términos reales a lo reportado en el primer semestre de 2007. Esto se vuelve más significativo si se compara con la deuda per cápita reportada por el Estado de México, segunda entidad con mayor número de población después del Distrito Federal. En este sentido, la deuda per cápita del Estado de México en 2006 cerró en $2,260, 6.3% en términos reales respecto a los $2,362 por habitante reportados en el 2000. La herencia que Ebrard está dejando a los habitantes de la ciudad es algo que no parce preocuparle en lo más mínimo.

Siguiendo con la dinámica de los ingresos, destaquemos que el crecimiento real de los ingresos propios del Gobierno del Distrito Federal (GDF) entre 2000 y 2007 ha sido sólo del 17%, mientras que las transferencias del gobierno federal así como las participaciones han aumentado en el mismo periodo 70.1% real. Para 2007 las cosas no son muy diferentes, y los ingresos por impuestos del Distrito Federal a pesar de crecer a una tasa real del 4.5% en el primer semestre del 2007 respecto al mismo periodo del 2006, destaca la caída en la recaudación del impuesto predial en el mismo periodo del 6.1%, impuesto que aporta más del 40% de los ingresos totales por impuestos en el Distrito Federal.

El GDF destaca que sus finanzas públicas “mantienen el equilibrio gracias a los buenos resultados de la recaudación a nivel local”. Sin embargo, los hechos confirman que las tareas a realizar por parte del Gobierno del Distrito Federal para incrementar sus ingresos son inefectivas, y por el contrario, sus ineficiencias han sido compensadas por las transferencias y aportaciones que le hace el gobierno federal. Si fuera cierto que el equilibrio fiscal capitalino se debe a la recaudación local, por qué levantan se quejan tanto de que (según ellos) “el Distrito Federal ha sido de nuevo indebidamente excluido de varios fondos federales por la reforma fiscal”. El colmo de los lloriqueos también lo encontramos en las declaraciones del secretario de finanzas del DF, Mario Delgado Carrillo, cuando dice: “La Cd. de México no es una carga, es un motor importante del crecimiento y el dinamismo económico nacionales, pues representa el 21% de la economía nacional y sólo en 2006 aquí se recaudó el 57% del ISR y el 48% del IVA. Defendamos la posición del DF dentro del pacto fiscal. Hay que insistir." La lectura entre líneas del secretario de finanzas la podemos interpretar como: “Nosotros somos ineficaces para ampliar nuestra base de ingresos, por lo que no tenemos cómo financiar nuestros crecientes proyectos populistas, así que le exigimos al Gobierno Federal que nos regale los recursos”.

En materia de Inversión Extranjera Directa (IED), el jefe de Gobierno del Distrito Federal argumenta que son el primer lugar en captación de IED en el país, sin embargo, esa es una verdad a medias, ya que debido a la concentración de la actividad económica que ha tenido nuestro país desde el siglo pasado, el Distrito Federal siempre ha sido el receptor número uno de la inversión nacional que llega al país. Lo importante a destacar en este sentido es la evolución en la participación de dicha inversión sobre el total nacional. Así, entre los estados que destacan por haber incrementado su participación en la captación de IED entre 2000 y 2006 están Chihuahua, quien elevó su participación de 6.0% a 8.6%; Baja California, de 5.5% a 5.7%; y el Estado de México con un cambio en su participación de 2.7% a 7.7%. En cambio, el Distrito Federal vio disminuir su participación en la IED total durante el mismo periodo, pasando de una captación de IED del 49.6% a 47% Desde otra perspectiva, el Estado de México reporta un crecimiento en la captación de IED per cápita de 137% al pasar de 37 dólares por habitante en el año 2000 a 88 dólares en 2006. En contraste, el Distrito Federal reporta una disminución en la captación de IED per cápita del 17%, al pasar de 1,033 dólares por habitante en 2000 a 858 dólares en 2006.

En fin, que los políticos generalmente suelen distorsionar los hechos y la realidad de las cosas que suceden alrededor de su gestión para su provecho. Es claro que la situación económica y las finanzas públicas del Distrito Federal se han visto deterioradas por las políticas económicas aplicadas por el actual jefe de Gobierno y sus antecesores. Echarle la culpa al Gobierno Federal de la situación que presenta la población del Distrito Federal sólo se reduce a una muy lamentable y patética estrategia política, ya que por lo menos, en lo que corresponde a las finanzas públicas del Distrito Federal, gran parte de las fuentes generadoras de ingresos propios del Distrito Federal (la cual soporta constantes presiones por parte del gasto público debido a los múltiples proyectos populistas que se han puesto en marcha), provienen de los beneficios de la estabilidad económica y bajas tasas de interés que se viven el en el país, y eso sí, es gracias a las sanas políticas públicas, aunque todavía insuficientes, que ha tenido a bien implementar el Gobierno Federal desde hace por lo menos diez años. Marcelo: ¿Por qué esto no lo dices?

Por Adriana Merchant
post RLB Punto Politico.

viernes, 5 de octubre de 2007

El engañoso socialismo bolivariano

La nueva constitución que propone Chávez incluye, desde luego, la reelección indefinida de su cargo, modelo legal que sólo usaron los déspotas más inclementes de la América Latina. Pero aparte de esta disposición, el nuevo texto constitucional incluye algunas perlas que no se pueden ignorar como las severas restricciones a la propiedad privada.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, tiene un estilo de por sí contradictorio que le resulta eficaz para desconcertar y neutralizar a sus adversarios. En sus largos y desordenados discursos profiere amenazas, recita y lee párrafos de libros, hace ambiciosas promesas y hasta se pone a cantar sin recato.

El oyente queda como mareado, arrastrado por ese farragoso mar de palabras, y termina a veces con la impresión de que todo son vanos fuegos artificiales disparados para encandilar al público: Chávez ha agredido verbalmente a todo el mundo, desde Bush al Papa, desde el secretario general de la OEA al presidente de México, sin omitir por supuesto a la iglesia venezolana y a los opositores que quiere destruir. Pero debajo de toda esta hojarasca hay, sin embargo, algo realmente tenebroso y frío, un proyecto concreto al que va poniendo en ejecución sin prisa pero sin descanso. Chávez ha logrado implantar ya una dictadura de hecho, completa y sin fisuras, y avanza ahora hacia una forma de socialismo que irá cerrando gradualmente los pocos espacios de libertad que les quedan a los venezolanos.

La nueva constitución que propone el presidente incluye, desde luego, la reelección indefinida de su cargo, modelo legal que sólo usaron los déspotas más inclementes de la América Latina. Pero aparte de esta disposición, previsible cuando se trata de una persona tan apegada a las formas caudillistas de gobierno, el nuevo texto constitucional incluye algunas perlas que no se pueden ignorar. Una de ellas dice: “el pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a través del Poder Popular. Este no nace del sufragio ni de elección alguna, sino que nace de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población.” También se declara que Venezuela tendrá una “Economía Socialista” basada en “unidades económicas de propiedad social” y se imponen severas restricciones a la propiedad de los particulares.

Chávez, con un poder electoral sumiso y para consternación de la mayoría de los venezolanos -según las últimas encuestas- espera aprobar su nueva constitución el próximo mes de diciembre. Este será un golpe moral muy serio para todos quienes pensaban que el régimen “bolivariano” era una simple forma, a veces un tanto ruda, de nuestros más conocidos populismos. Porque sólo entonces comenzará lo peor. Reposan ya en el parlamento, controlado totalmente por el gobierno, una batería de leyes que convertirán a Venezuela en una nación tan oprimida como hoy lo es Cuba.

Para dar solo un ejemplo, pero uno que ya preocupa a muchos en el país, la educación pasará a ser totalmente controlada por el gobierno. No se emitirán, probablemente, decretos o leyes que cierren las escuelas privadas o que quiten la patria potestad a los padres para no crear una reacción adversa demasiado fuerte, sino que se irá procediendo gradualmente, como hasta ahora: todas las escuelas primarias y secundarias se convertirán en “bolivarianas”, con textos escolares producidos por las imprentas del gobierno donde se hará abierta propaganda al modelo socialista que se está implantando y un sistema de regimentación donde se encuadrará políticamente a los niños desde sus primeros pasos en el sistema escolar. Maestros y planteles serán inspeccionados con frecuencia para que queden sujetos sin titubeos a la línea oficial y no se tolerarán desviaciones.

Algo semejante sucederá con las clínicas privadas y, poco a poco, con la economía en general. Ya hay un estricto control de cambios que impide los libres movimientos de divisas y un control de precios que se extiende a una amplia gama de productos. Las leyes laborales e impositivas se usan ya para ahogar la empresa privada y tenerla sometida al control más absoluto. Poco tendrá que hacerse, entonces, para poder implantar un socialismo totalitario como el que tiene ahora Cuba.

Todo se hará sin demasiado alboroto, por vías “legales”, mientras arrecian las vanas protestas y el continente asiste a la creación de una nueva dictadura, por caminos aparentemente democráticos. Ese parece ser el truco que emplean los constructores del llamado “socialismo del siglo XXI”.

Por Carlos Sabino
Doctor en ciencias sociales y profesor de la Universidad Francisco Marroquín

Post RLB Punto Politico.

¡El dólar a 73 céntimos de euro!

Las intervenciones en los mercados de cambios son engañosas: el valor de la divisa depende de circunstancias que escapan al poder directo de los bancos centrales. Depende en última instancia de dos elementos: los avances de la productividad y la tecnología; y la disposición de los que viven en el país a ahorrar más que lo que invierten.

Madrid (AIPE)- Sigue cayendo el precio del dólar en términos de las otras grandes monedas. Recuerden que a poco de salir el euro al mercado su cambio con el dólar se colocó en la paridad, uno por uno. El cambio está ahora por debajo de 73 céntimos de euro. Una devaluación de un 36% en cinco años es una caída notable. Además, el mercado de futuros refleja una creencia general de que el dólar perderá aún más valor durante los doce meses próximos. Ello plantea varias preguntas. ¿Cuáles pueden haber sido las causas de esa pérdida de valor relativo del dólar? ¿Qué efectos ha podido tener la revaluación del euro sobre la economía europea? ¿Es probable una intervención sistemática de los bancos centrales en los cambios de sus monedas, por sí solos o de acuerdo con otros? La más difícil de todas es la última: ¿cómo va a evolucionar el cambio dólar/euro en el futuro? Por suerte para todos ustedes, esa última pregunta es imposible de contestar: si supiera la respuesta no se lo diría a nadie y me haría tan rico que dejaría de escribir.

La causa más próxima es la política monetaria de los respectivos bancos emisores. El mercado de cambios es muy líquido, pues el valor de las transacciones diarias alcanza los dos millones de millones de dólares al día, aproximadamente diez veces más que lo negociado al día en las bolsas de valores del mundo entero. Los gestores de carteras de divisas se fijan sobre todo en la previsible evolución de los tipos de interés básicos fijados por los respectivos bancos centrales. A riesgo igual, tenderán a comprar la moneda de aquel Estado cuyos bonos paguen el interés más alto y vender la de tipos más bajos. El tipo oficial al que el Banco del Japón presta al sistema financiero es el 0.5% anual y el rendimiento de los bonos del Estado japonés a dos años es el 1.8%. Si un gestor toma yenes en Japón y los cambia a dólares neozelandeses para comprar en Nueva Zelanda un bono a dos años con rendimiento del 7%, obtendrá pingüe ganancia. Es normal pues que, céteris páribus, el yen pierda valor respecto de las monedas de otros países. A este tipo de negocio se le llama “carry trade” o “especulación-transporte”, si se me permite el neologismo.

El primer riesgo a que están expuestos tales especuladores es el de un movimiento inesperado de los tipos de de interés de Japón al alza y de Nueva Zelanda a la baja. Por eso, los comerciantes de moneda se fijan atentamente en las señales que puedan indicar cambios de política monetaria. Para ello intentan ponerse en el lugar de los gobernadores y pensar qué les haría mover los tipos de interés en la próxima reunión de sus comités ejecutivos. Parten de las dos teorías en las que dicen creer los banqueros centrales: la teoría que liga la inflación con la abundancia de dinero; y la teoría que liga la inflación con el crecimiento real de las economías. La primera es cierta y la segunda equivocada.

Si los precios de todos los bienes y servicios que se venden y compran en el mercado están subiendo, y se espera que sigan subiendo, es porque el dinero es demasiado abundante. Entonces conviene encarecerlo subiendo el precio al que el banco central presta a la banca comercial. Si se espera que el Índice de Precios al Consumo se dispare, los tipos de interés subirán. Los bancos centrales también deberían fijarse en las alzas de precios de los inmuebles y los valores en Bolsa, pero no lo hacen.

La teoría equivocada a la que parecen hacer caso los gobernadores y, por tanto, los especuladores, es que habrá inflación cuando la economía se ponga a crecer deprisa, cuando, como se suele decir, la economía “se recalienta”. Sin embargo, hay ocasiones en las que las economías están deprimidas y la inflación ruge, como ocurrió durante las dos crisis del petróleo. También hay crecimientos continuos y rápidos de la economía con precios virtualmente estables: eso es lo que lleva pasando durante los últimos diez años de bonanza mundial. A pesar de esto, son muchos los banqueros centrales, y los especuladores, que creen necesario “enfriar” la economía para evitar subidas de precios excesivas. Por eso, en cuanto se animan los EEUU, todos esperan que la Reserva Federal haga subir el tipo oficial, que ya está en el 5.25%.

Esta segunda teoría, la equivocada, se basa en la creencia de que el tipo de interés monetario y el tipo de cambio monetario influyen directamente en la economía real. Se piensa en efecto que, los aumentos del precio del dinero en unidades monetarias reducen el consumo y la inversión y así “enfrían” la economía real. También se cree que la apreciación de una moneda en términos de otras dificulta automáticamente las exportaciones y reduce la llamada competitividad de la nación. Esto no es necesariamente así y les diré el porqué.

El precio del dinero que importa a consumidores, inversores y exportadores no es el llamado “precio monetario” sino el “real”. Quiere decirse que los individuos no nos fijamos sólo en el tipo de interés proclamado por el banco central sino en ese tipo comparado con el índice de precios: si el interés es de 4% y los precios están subiendo al 5%, lo que realmente estamos pagando por los préstamos es un tipo negativo de menos 1%. El tipo de cambio que importa a exportadores e importadores es también el real: resulta de comparar el cambio de la divisa con las subidas de los costes en el interior. Devaluar no sirve de mucho si el abaratamiento de nuestras mercancías en el exterior es engañoso, porque nuestros costes de producción han subido más que el respiro conseguido con la caída de la divisa. La apreciación del euro es compatible con unas exportaciones boyantes, si nuestra productividad crece más deprisa.

En fin de cuentas, las intervenciones en los mercados de cambios son engañosas: el valor de la divisa depende de circunstancias que escapan al poder directo de los bancos centrales. Depende en última instancia de dos elementos: los avances de la productividad y la tecnología; y la disposición de los que viven en el país a ahorrar más que lo que invierten. Si la economía crece como lo hizo la americana de los años noventa y si los naturales ahorran como lo hacen los chinos hoy, la moneda se aprecia. Pero ¿cuánto y cuándo? Esa es la pregunta del billón de dólares.

Por Pedro Schwartz
Profesor de la Universidad San Pablo CEU y
académico asociado del Cato Institute.

Post RLB Punto Politico.

jueves, 4 de octubre de 2007

68: Izquierda mejor… pero peor

PCM quedó en un PRI redivivo
A casi cuarenta años de distancia, la izquierda no debería verse en el espejo de las marchas porque se encontraría con una caricatura de sí misma.
A pesar de tener más espacios políticos y más derechos reconocidos que en 1968, la izquierda que militó en el movimiento estudiantil llegó a espacios de poder pero no ha transformado la política; al contrario, la izquierda estudiantil hoy en el PRD anda en busca de la restauración del sistema político priísta.
Si el punto número uno del pliego petitorio político y democrático del movimiento estudiantil de 1968 fue el de “libertad a los presos políticos”, hoy la izquierda es parte del poder político pero continúa con esa misma bandera de lucha. Es decir, la izquierda ha ganado espacios de poder pero no ha podido atarle los puños al Estado autoritario.
A casi cuarenta años de distancia del movimiento social, político y popular que significó un parteaguas para los avances democratizadores, la izquierda sigue siendo víctima del “ogro filantrópico” estatal. Peor aún: la izquierda ya gobierna en varias entidades de la república pero la estructura autoritaria de poder del 68 sigue latente sin que la izquierda haya podido modificarla.
Por tanto, el recordatorio del 68 debería ser de pesimismo. La izquierda que movilizó las masas hace casi cuarenta años llegó al poder para mantener la esencia de aquel Estado. El problema ha sido de la propia izquierda: la izquierda revolucionaria y socialista fue absorbida por la izquierda priísta, populista y salinista hoy como PRD. Por tanto, la única izquierda realmente existente pugna hoy, a casi cuatro decenios de celebraciones, por la restauración del mismo sistema político populista, paternalista, corporativo del PRI. El mejor espejo de la izquierda como un PRI en el poder es el gobierno perredista en el DF.
Más que gritos y confrontaciones, más que condenas y persecuciones, el saldo del 68 debe medirse en función de resultados de la gestión política y de poder de la izquierda. Los seis puntos del pliego petitorio del 68 tienen vigencia porque los avances democratizadores no liquidaron al Estado autoritario, a pesar de la izquierda:
1.- Libertad a los presos políticos. Es la bandera de lucha de la izquierda hoy con varios presuntos desaparecidos.
2.- Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal. (Instituían el delito de disolución social y sirvieron de instrumento jurídico para la agresión sufrida por los estudiantes). Los artículos fueron derogados pero se dejaron vigentes los criterios políticos similares de enfoque de las luchas insurreccionales de la izquierda. La izquierda promueve un comité antirrepresión.
3.- Desaparición del Cuerpo de Granaderos. Lo peor: el mismo cuerpo de granaderos del 68 es el que hoy controla el gobierno perredista del DF y lo usa también para reprimir la protesta social.
4.- Destitución de los jefes policíacos. La estructura de jefaturas policiacas del 68 es la misma del 2007.
5.- Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto. Este punto nunca se cumplió.
6.- Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos. La represión se sigue aplicando sin ninguna responsabilidad oficial. Ahí están los casos de Atenco y Oaxaca.
La bandera de lucha del 68 fue la democratización del país. Lo definió con claridad el Partido Comunista Mexicano --entonces líder de la izquierda-- en una resolución de su comité central el 7 de octubre de 1968, después de la represión de Tlatelolco: “la lucha estudiantil y popular de julio-octubre se ha convertido, por ello, en el movimiento político más importante de los últimos 30 años, cuyo contenido fundamental es la lucha por LA DEMOCRATIZACIÓN DEL RÉGIMEN POLÍTICO (mayúsculas en el original).”
En este contexto, el pliego petitorio de la izquierda socialista iba hasta el fondo, según el mismo resolutivo, pero esa izquierda del PCM hoy en el PRD ha reconstruido el modelo priísta. Basta comparar el resolutivo de 1968 con la realidad de 2007:
1.- Vigencia y ampliación de los derechos democráticos establecidos en la Constitución. Hoy hay más derechos pero menos democracia.
2.- Abolición del control oficial sobre las organizaciones sociales y campesinas. El PRD reinventó el corporativismo.
3.- Ampliación de las libertades políticas de los ciudadanos con una reforma democrática a la ley electoral. El PRD usó la reforma electoral última para el revanchismo, no para la democracia.
4.- Reforma democrática del sistema educativo nacional. El PRD asumió vía la CNTE el neocorporativismo magisterial.
La izquierda del PCM del 68 anida hoy en el PRD ex priísta, populista y salinista. De ahí que a casi cuarenta años de distancia, la izquierda del 68 se haya reducido a una izquierda que busca la restauración del viejo régimen priísta. Pero justamente contra eso luchó el movimiento estudiantil.

Por Carlos Ramírez.
Post RLB Punto Politico.

martes, 2 de octubre de 2007

Ugalde: y sin embargo, no sirve

La Reforma electoral: pasos atrás
Enfilada hacia la consolidación por la aprobación en la mayoría de los congresos estatales, de todos modos la reforma electoral dejó huecos importantes que la redujeron a una simple miscelánea electoral.

Uno de los personajes de la reforma, el consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, reconoce avances pero deja muy en claro los riesgos de la actual reforma: efectivamente consolida la partidocracia --aunque no la llama así-- y liquida la autonomía de los órganos electorales.
En un artículo publicado el domingo en el periódico Reforma, Ugalde se despide como Galileo y su “y sin embargo la Tierra se mueve”. A pesar de sus beneficios, Ugalde concluye que la reforma no es mala y sin embargo representa graves retrocesos democráticos.
Por su importancia, Indicador Político reproduce las objeciones de Ugalde y las convierte en advertencias de la partidocracia que viene:

1.- Contralor general del IFE nombrado por la Cámara de Diputados. La presencia de un contralor que responda a los partidos en el Congreso puede convertirse en un instrumento inhibitorio para la actuación de los consejeros y funcionarios del IFE. Los contralores deben dar resultados, pero con base en criterios contables y financieros. Cuando un contralor responde a partidos, su desempeño puede politizarse y sesgarse.

Las analogías son ilustrativas: es como si los bancos privados nombraran al contralor de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores o las empresas de telecomunicaciones al contralor de la Cofetel. Una medida como esta genera conflicto de intereses. Si el Congreso considera que esta medida fortalece al IFE y lo transparenta, supongo que pronto habrá contralores nombrados por el Congreso en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en el Banco de México o en la UNAM. (…)

2.- El consejero presidente del IFE dura seis años y es reelegible por un periodo adicional. La reelección puede convertirse en un incentivo perverso que usen los partidos para colocar al presidente en una suerte de "evaluación" permanente para reelegirlo o no. Que el presidente del IFE sea vigilado por los partidos es sano y necesario. El problema es que la evaluación de los partidos sobre el desempeño del IFE siempre ha estado influida por las sanciones que reciben y por el resultado de las elecciones. En ocasiones, los partidos aprecian más la “cercanía” de los consejeros que su actuación firme e imparcial.

3.- La remoción injustificada de los consejeros electorales sienta un mal precedente para la independencia del IFE. Ellos deben ser ajenos a la presión política y a las negociaciones entre partidos. Vale la pena resaltar que durante las deliberaciones en el Congreso no hubo una sola intervención de senador o diputado en donde se expresara una razón objetiva o legal para justificar la salida anticipada de consejeros actuales.
El cambio anticipado puede generar un tránsito complejo y discrecional. Por ejemplo, hoy se desconoce cómo se escogerán a los cinco consejeros que, junto conmigo, concluirán sus encargos antes de septiembre de 2008. Si se trata de un órgano colegiado, ¿cómo se decidirá quién se va o se queda? ¿Argumentos objetivos o criterios políticos? Eso vuelve vulnerable al IFE porque limita su autonomía para tomar decisiones.
4.- La prohibición de emplear en la propaganda electoral expresiones que denigren a las instituciones y a los partidos políticos o calumnien a las personas enfrenta una discusión muy relevante sobre el derecho ciudadano a estar informado. Con la nueva medida ¿estarán los ciudadanos mejor informados, o simplemente estarán sujetos a campañas llenas de lugares comunes y promesas políticamente correctas? ¿Eso mejora la calidad de los ciudadanos para decidir?
No estoy usando el argumento de la libertad de expresión que tanta controversia ha generado, sino uno sobre el derecho de los votantes a contar con información para decidir, a pesar del riesgo de que parte de esa información sea falsa, sesgada o trivial. Antes de medidas que protejan a los candidatos de la denigración, debemos proteger a los ciudadanos para que estén informados.
Evidentemente no estoy a favor de la calumnia en la política, pero prefiero soluciones que induzcan comportamientos esperados más que sanciones que pueden generar efectos contraproducentes. Una vez promulgada, empezarán las dudas y las tentaciones. El IFE, por ejemplo, defendió la libertad de expresión cuando a principios de este año se quiso suspender la transmisión del programa de Andrés Manuel López Obrador en TV Azteca.
Muchos dijeron que ofendía a las instituciones y el IFE argumentó que la libertad de expresión era más importante que otra consideración. Con la nueva normatividad, ¿deberá retirarse del aire el programa de AMLO en caso de que denigre a personas o a instituciones? (…)
5.- Indefensión jurídica frente a invasión de competencias. Una reforma electoral que verdaderamente fortalezca al IFE debería contemplar en el artículo 105 constitucional al instituto como sujeto legitimado para promover controversias constitucionales. (…) ¿Por qué no se le dio al IFE ese medio de defensa?
6.- La propuesta de reforma electoral no incluye explícitamente a los partidos políticos como sujetos obligados de transparencia.
7.- Se prohíbe que las autoridades electorales intervengan en la vida interna de los partidos políticos, salvo los casos que determine la ley. Un gran avance democrático de los últimos años fue la creación de tesis y jurisprudencia para proteger los derechos políticos de militantes y para garantizar la legalidad estatuaria de los partidos. (…) En la nueva legislación secundaria podríamos descubrir que algunos de esos avances queden eliminados y que los partidos sean menos sujetos al control y la regulación por parte del IFE y del Tribunal Electoral.

Por Carlos Ramírez.
P0st RLB Punto Politico.

lunes, 1 de octubre de 2007

Los subsidios de Ebrard

Claramente Ebrard está utilizando el dinero público para tratar de cumplir su sueño de ser presidente de la república. Por su parte, el Distrito Federal seguirá siendo la entidad del país con el desempleo más elevado.
En el más viejo estilo político, los subsidios a personas mayores y madres solteras del GDF compran lealtades electorales invaluables. Lo mismo hará, por supuesto, el subsidio a los desempleados. Claramente Ebrard está utilizando el dinero público para tratar de cumplir su sueño de ser presidente de la república. Por su parte, el Distrito Federal seguirá siendo la entidad del país con el desempleo más elevado.

Si a base de subsidios se pudiera construir la prosperidad de una economía, la ciudad de México estaría ya en camino de ingresar al primer mundo.

Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno del Distrito Federal empezó a repartir subsidios a las personas de la tercera edad sin importar su ingreso así como a las madres solteras. Ahora, en su primer informe de gobierno, el 17 de septiembre, su sucesor, Marcelo Ebrard, ha anunciado la creación de un “seguro” de desempleo, que es más bien un simple subsidio, ya que no se crea un fondo para cubrir contingencias futuras como ocurre en el caso de los seguros.

No es éste el único programa de gasto populista del jefe de gobierno Ebrard. Su decisión de establecer playas artificiales en la ciudad durante el verano y ahora unas pistas de hielo en plazas públicas, incluido el Zócalo, en el invierno van en el mismo sentido.

Estos programas de gasto parecerían señalar que la ciudad de México ha dejado atrás sus problemas tradicionales y hoy debe buscar maneras de administrar la abundancia. El problema es que el sistema de drenaje se encuentra a punto de ser rebasado por las lluvias, no llega agua a muchos lugares del oriente de la ciudad, la inseguridad es enorme y faltan infraestructura vial y transporte público en muchos puntos de la ciudad. El Distrito Federal, de hecho, es la entidad del país que registra el desempleo más elevado.

Nadie pone en duda la popularidad de los programas que ha venido aplicando el gobierno. En el más viejo estilo político, los subsidios a personas mayores y madres solteras compran lealtades electorales invaluables. Lo mismo hará, por supuesto, el subsidio a los desempleados, si bien solamente algunos de los 240 mil desempleados de la ciudad recibirán esta dádiva, para la cual se requerirá que la persona haya estado empleada antes en la economía formal. Claramente Ebrard está utilizando el dinero público para tratar de cumplir su sueño de ser presidente de la república.

El problema es que todo este gasto ni genera empleos ni infraestuctura para el futuro. Las sociedades ya prósperas pueden darse el lujo de dedicar una porción significativa de su ingreso para este tipo de subsidios, con el fin de reducir desigualdades sociales o evitar que algunas personas caigan en situaciones de pobreza extrema. Pero la experiencia nos dice que el simple hecho de repartir dinero de los contribuyentes no permite un desarrollo económico o social. El gobierno perredista del Distrito Federal no está haciendo más que malgastar recursos en subsidios que idealmente deberían utilizarse para la inversión con el fin de generar un mayor crecimiento económico y una mayor prosperidad para todos.

Ya los chinos antiguos entendían perfectamente los problemas de este tipo de actitud. En un viejo adagio señalaban: “Si quieres ayudar a un pobre un día, regálale un pescado para comer. Si quieres ayudarlo para siempre, dale una caña y enséñalo a pescar.” Esta sabiduría tradicional, sin embargo, parece más allá de la comprensión del gobierno del Distrito Federal.

Por Sergio Sarmiento.
Post RLB Punto Politico.