jueves, 10 de abril de 2008

PRD-AMLO: democracia disolvente - Del PCM al caudillismo protopriísta

Más que el control del partido por López Obrador y la condición de pelele de Alejandro Encinas, el PRD tuvo ya su tropiezo y su definición principal: abandonó su condición de partido para la contribución a la democracia y se redujo a una organización de masas para la insurrección callejera.El caudillismo lopezobradorista condujo a la izquierda a un gravísimo retroceso político: colocó al PRD en una situación política anterior a la reforma política de 1978 que legalizó a Partido Comunista Mexicano como el único partido de izquierda. Hoy el PRD ha abandonado la lucha legal por el poder y se ha enfilado a una disputa violenta por el gobierno.

Del compromiso de 1978 del PCM al solicitar su registro de realizar su lucha por la vía legal se ha pasado a la movilización violenta de masas de López Obrador contra decisiones tomadas por la mayoría legislativa. Las bancadas legislativas del PRD han perdido autoridad política para trabajar en el congreso porque ahora su verdadero espacio de operación política son las mujeres alzadas en contra de decisiones asumidas en los espacios institucionales.
En este contexto, López Obrador ha llevado al PRD a esa situación de peligro político que, paradójicamente, advertía Jesús Reyes Heroles, secretario de Gobernación de la administración de López Portillo: la democracia disolvente, es decir, luchar por el poder para acabar con la democracia.
En su discurso de clausura de las audiencias sobre la reforma política en 1977, Reyes Heroles analizó las razones que tuvo el gobierno para abrirle espacios a las minorías: evitar la disolución del Estado. Lo dijo con palabras muy claras que hoy cobran actualidad por el embate del PRD de López Obrador contra las instituciones:
“Las minorías tienen el derecho a transformarse en mayorías; pero los gobernantes están obligados a preservar el Estado con todas sus legítimas facultades. De no asumir esta actitud, el Estado andaría al garete y las minorías, que pueden llegar a ser mayorías, al serlo encontrarán meros residuos o despojos del Estado. No puede estar en la lógica de las minorías que aspiran a gobernar intentar el desgarramiento del aparato estatal; no puede estar en la lógica de los gobernantes permitir el desgarramiento del aparato estatal, pues, de hacerlo, no cumplirían ni con las mayorías ni con las minorías y mucho menos con el propio Estado.
Y advirtió Reyes Heroles:
“No correremos, bajo ningún concepto los riesgos de una democracia disolvente. Una democracia disolvente es siempre antecedente y causa de la dictadura”.
López Obrador colocado al PRD en la democracia disolvente. Por eso el caudillo tabasqueño prefiere movilizar a las mujeres en situaciones de violencia y choque que trabajar con las bancadas perredistas en las dos cámaras. López Obrador y el PRD han demostrado que no quieren contribuir a la transición a la democracia, sino que han decidido conquistar el poder por la vía de las movilizaciones callejeras. Lo dijo ya Muñoz Ledo, el Lombardo Toledano de la izquierda actual: López Obrador busca reventar el sistema político.
Al PRD de López Obrador le ha faltado capacidad de reflexión política. Y no por falta de cuadros. Pero los ideólogos a su alrededor --Manuel Camacho, Enrique González Pedrero-- han cambiado las ideas por los adoquines sesentayocheros: el primero ha perdido su capacidad analítica y el segundo acude silencioso y sumiso a los acarreos intelectuales para someterse a los caprichos del caudillo.
Y en esa falta de análisis político el PRD no parece haber racionalizado la alternancia: ¿por qué los ciudadanos han votado dos veces por el PAN en las elecciones presidenciales y no por el PRD? De nueva cuenta los perredistas debieran de acudir al contexto de la legalización del PCM en 1978. En el discurso de presentación de solicitud de registro legal del PCM, Reyes Heroles, luego de hablar de una alianza revolucionaria entre fuerzas coincidentes, dictó el epitafio de la izquierda:
“Se habla de que el régimen se está derechizando (…) Llevar al régimen a la derecha depende, más que de la eficacia de ésta en tal propósito, de la ineficacia de la izquierda en impedirlo y de la incapacidad del propio gobierno en evitarlo”.
Y quedan, como corolario, a las críticas de Reyes Heroles a la izquierda de entonces cuyas divisiones dañaban no sólo a la izquierda sino a los sectores progresistas:
“Precisemos responsabilidades. ¿No va en contra del progreso revolucionario de México el fraccionalismo, faccionalismo y capillismo ideológico y político?¿No va en contra de una amplia línea revolucionaria el dedicarse más a buscar puntos de diferencia que de coincidencia en el movimiento revolucionario nacional? ¿No va en contra del progreso revolucionario la carencia de programas comunes, de métodos de aglutinaciones orgánicas? ¿No va en contra de un amplio movimiento revolucionario nacional la no existencia, ya no digamos de unidad nacional en la acción de metas comunes, sino de posible unidad en las elecciones?”
La izquierda que criticaba Reyes Heroles en 1978 está hoy, en el PRD de López Obrador.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

miércoles, 9 de abril de 2008

Jugando al monopolio en México

Calderón advirtió la semana pasada que el tiempo se acaba y el gobierno debe actuar "antes de que sea demasiado tarde". Por otra parte, si el PRI quiere derrumbar Pemex, tal vez Calderón deba dar un paso atrás y dejar que eso pase. Quizá sea la única manera de privar de comida al más voraz de los dinosaurios mexicanos.

Felipe Calderón ganó la elección presidencial de julio de 2006 al convencer a los mexicanos de que era el candidato que podría conseguirles estándares de vida del siglo XXI. Una economía más robusta no era sólo una promesa en la campaña de Calderón, era la promesa de campaña.

Para cumplir, Calderón sabía que tendría que confrontar a los gigantes monopolios del país, los cuales se regodean en privilegios a costa del consumidor. El ejemplo más nítido de estas prácticas es la petrolera estatal Pemex.


Ahora, cuando Calderón ha cumplido 16 meses en el gobierno, el esfuerzo para lograr siquiera una reforma limitada en Pemex está en graves aprietos. Para entender las razones, es útil recordar al famoso consejo de "Deep Throat" (garganta profunda) a Bob Woodward, uno de los periodistas que expuso el escándalo Watergate que desembocó en la renuncia de Richard Nixon, "siga el dinero". A pesar de los mitos, la razón por la que Pemex es considerada una vaca sagrada tiene mucho menos que ver con el nacionalismo que con quién se beneficia de su poder monopólico.

Durante la década pasada, México sabiamente se ha diversificado para depender menos de la producción petrolera como su principal fuente de ingresos. Pero las ganancias del petróleo siguen siendo una fuente importante de financiamiento. En 2006, la contribución del petróleo al presupuesto federal fue de US $43.900 millones, un 37%.

Esa fuente de ganancias no está garantizada a perpetuidad. A finales del mes pasado, el gobierno de Calderón reveló un estudio de 130 páginas que descubrió que los pozos petroleros existentes se están secando más rápido de lo que empiezan a andar los nuevos. En resumen: la producción de Pemex, como lo puso Georgina Kessel, secretaria de Energía, ha "caído constantemente" en los pasados tres años. No es que el petróleo ya no esté ahí. Las reservas son abundantes, pero que no están siendo explotadas. Como resultado, dijo, México "dejó de obtener ingresos por alrededor de US $10.000 millones anuales, casi tres veces el presupuesto anual del programa Oportunidades (programa social del gobierno con miras a los pobres del país), la principal herramienta de combate a la pobreza".

En diciembre de 2006, la producción diaria cayó por debajo de los tres millones de barriles al día por primera vez desde 2001, y se espera que continúe reduciéndose. Para 2012, la secretaría prevé que la producción caerá unos 800.000 barriles diarios en sus principales pozos. Para 2018 la producción diaria bajará 1,5 millones de barriles.

Este magro desempeño significa que, como competidor global, Pemex está cediendo terreno. La compañía es la undécima petrolera del mundo, tras haber caído del lugar número seis que tenía en 2004. "Mientras otras naciones se enriquecen del petróleo de aguas profundas en la zona fronteriza, nuestro país simplemente lo desaprovecha y corre el riesgo de perderlo", dijo Kessel.

Pemex también es incapaz de servir al mercado local. "Hoy, cuatro de cada 10 litros de gasolina que se consumen en el país son importados", dijo Kessel. En una conferencia de Energía entre México y Noruega el año pasado, la Secretaría de Energía reportó que se espera que la demanda de gasolina crezca anualmente un 3,9% en los próximos 10 años. Sin nuevas capacidades de refinación, México necesitará importar 415.000 barriles diarios para 2015.

Estas no son buenas noticias para los estadounidenses que enfrentan los altos precios. La capacidad de refinación en EE.UU. ya está sobrecargada. La secretaría dice que también se espera que crezcan rápidamente las importaciones petroquímicas porque la industria mexicana tiene "una cadena de producción desintegrada, altos costos de producción, baja competitividad y bajos niveles de inversión".

¿Cómo revertir la situación y convertir a México en el país con auge petrolero que debería ser? Eso es fácil: permitir la propiedad privada. Los exploradores privados de petróleo convertirían a México en un chorro de oro negro. La riqueza mexicana se incrementaría.

Tales herejías no pueden ser siquiera susurradas en México, aunque no porque los mexicanos no puedan ser convencidos de que hay una mejor manera de hacer las cosas. La razón es que los guardianes del status quo (políticos, proveedores y mano de obra) podrían sufrir si la competencia llega al mercado. Los contratistas privados que "abastecen" a Pemex están acostumbrados a transacciones de negocios atadas a conexiones políticas. Si hubiera múltiples compradores en competencia, esos márgenes de ganancias políticas podrían evaporarse. A las petroleras privadas que luchan por obtener buenos retornos podrían mirar con cuidado los cobros de los proveedores.

La competencia reduciría los incentivos para la corrupción y las nóminas tendrían que ser justificadas de modo que el sindicato también perdería poder. El último que tiene un interés creado es el Congreso, donde muchos miembros actúan como intermediarios entre Pemex y los contratistas. Como un famoso miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo explicó una vez: "un político que pobre es un pobre político".

Sin embargo, sin nueva inversión México dirá adiós a su legado como un productor de petróleo de primer nivel y a las ganancias que acompañan a ese status. Por eso, el gobierno busca una manera de permitir que el sector privado entre en la industria petrolera sin renunciar al monopolio. Como señaló el reporte de la Secretaría de Energía, todas las compañías estatales de petróleo ahora colaboran con terceros como una manera de impulsar su competitividad.

Hace tres meses, el apoyo del Congreso para los cambios que tendrían que permitir la inversión privada en la distribución, refinación y exploración de aguas profundas parecía al alcance, porque el PRI parecía dispuesto a respaldar a Calderón y su Partido Acción Nacional (PAN). Entonces, salió a la luz el hecho de que el secretario de Gobernación firmó contratos de Pemex para su negocio familiar cuando era secretario de Energía.
El ministro de Gobernación dice que no hizo nada malo. Pero los líderes del PRI ahora dicen que no apoyarán la reforma. Lo que realmente significa es que ahora tienen el poder para demandar nuevas concesiones a cambio de ayudar al gobierno, inmerso en un escándalo, a conseguir una victoria política.

Irónicamente, si el PRI bloquea la reforma, preservaría las mismas prácticas por las que ahora finge indignación. Considerando la larga historia de corrupción en el partido, es difícil considerar sus objeciones como algo más que envidia por conseguir esos contratos.

Mientras tanto, Calderón advirtió la semana pasada que el tiempo se acaba y el gobierno debe actuar "antes de que sea demasiado tarde". Por otra parte, si el PRI quiere derrumbar Pemex, tal vez Calderón deba dar un paso atrás y dejar que eso pase. Quizá sea la única manera de privar de comida al más voraz de los dinosaurios mexicanos.

Por Mary Anastasia O´Grady.
Post RLB Punto Politico.

Disputa por el petróleo

Por un lado tenemos a un Andrés Manuel López Obrador que acusa a todos los que no piensan como él de ser traidores a la patria. Por el otro está un presidente de la república, Felipe Calderón, que asustado por las amenazas del “presidente legítimo” no se atreve a presentar una iniciativa propia para la reforma de la industria petrolera.

En el fondo, mientras tanto, tenemos a una actividad petrolera en el país que cada día se deteriora más.

Lo que quiere López Obrador, por supuesto, es aprovechar el debate sobre el petróleo para favorecer sus propósitos de alcanzar la Presidencia de la República. Por eso, en una serie de reuniones con sus simpatizantes, ha dejado en claro que considerará cualquier iniciativa que no sea la de él como un intento de privatizar a Pemex.

Para asegurar que se haga lo que él manda, el ex candidato presidencial ha amenazado con mandar a brigadas –como las de los partidos fascistas— para bloquear instalaciones productivas, calles, carreteras y sedes de poderes legislativos. Estas brigadas estarán encabezadas por mujeres para evitar que las fuerzas de seguridad impidan los bloqueos o para que, si lo hacen, se les pueda acusar de represión y brutalidad policial.

El presidente Calderón, mientras tanto, ha ordenado que se presente un diagnóstico sobre Pemex, que no nos dice nada nuevo, pero se ha negado a correr el riesgo político de presentar una iniciativa de reforma petrolera. Ha ordenado a los legisladores del PAN lo hagan, pero esto hace todavía más difícil que la propuesta pueda ser aceptada por los legisladores del PRI. El presidente no quiere que López Obrador lo acuse de privatizador.

Y mientras los políticos maniobran, la producción de petróleo crudo está declinando como consecuencia del agotamiento del yacimiento de Cantarell en la sonda de Campeche.

En los dos primeros meses del 2008 se registró un promedio de 2.94 millones de barriles diarios, mucho menos que los 3.4 millones del 2004. Las reservas probadas están cayendo constantemente. Éstas apenas rebasaban los 14 mil millones de barriles a fines del 2007.
Con la actual producción, nos quedan reservas para nueve años. La tasa de reposición de reservas de Pemex, mientras tanto, es de 50 por ciento al año, lo cual quiere decir que de lo que se produce sólo se incorpora un 50 por ciento de nuevas reservas a los registros de la empresa. Esto llevará tarde o temprano al agotamiento. Otras empresas del mundo están incorporando reservas a tasas de 100 por ciento o más de su producción.

Tanto el gobierno de la república como el PRI --cuyo voto en el Congreso es crucial para la aprobación de cualquier iniciativa, ante la falta de mayoría absoluta del PAN y el rechazo del PRD y el FAP de aprobar cualquier iniciativa que no sea de ellos-- han señalado que no harán una reforma que implique la privatización de Pemex.
De hecho, aunque quisieran privatizarla, es muy difícil que hubiera compradores para una empresa con tantos problemas. Pero el que los políticos estén rechazando la privatización no significa que no se deba hacer una reforma a fondo.

Si dejamos que la industria petrolera de nuestro país siga operando como hasta ahora continuaremos obteniendo los mismos resultados que ahora. Y esto significa que en un tiempo relativamente corto nos convertiremos en importadores de petróleo. Quizá esto es lo que desea López Obrador. Pero los políticos del PRI y del PAN no pueden permitir que eso ocurra en nuestro país.

Por Sergio Sarmiento.
Post RLB Punto Político.

lunes, 7 de abril de 2008

México convertido en un país en disputa - La Confrontación

A pesar de los llamados a la concordia, el país ya cruzó el punto de no retorno de la confrontación. La verdad es que ninguno de los sectores en conflicto quiere pactar algún acuerdo político para las transformaciones estructurales
México se ha convertido en un país en disputa. Pero ya no entre proyectos de desarrollo nacional o de nación, sino entre grupos: López Obrador perdió las elecciones y quiere apropiarse de la república, Calderón ganó las elecciones y no quiere que el PAN pierda el poder, el PRI sabe que no puede ganar y está condicionando su apoyo a cambio de la protección de instituciones del viejo régimen.

La sociedad asiste pasmada a estos jaloneos. Una parte de la sociedad ha sido acarreada por López Obrador a una confrontación insurreccional. Por ejemplo, el tabasqueño sabe que carece de la mayoría legislativa para impulsar su proyecto de privatización de Pemex --que lo tiene--, pero ha movido a sus comandos para bloquear las entradas al Palacio Legislativo donde participan legisladores del PRD.
El PAN ha escondido su iniciativa de reforma energética para apostarle a la estrategia del desgaste, pero con ello contribuyendo a aumentar el encono de la nación. Y el PRI anda a la caza de los espacios en donde se requiere su base política para vender sus votos a cambio de espacios de poder que nunca tendría ya por la vía electoral.

El país se encuentra metido en una zona de ruptura revolucionaria, aunque al final las instituciones se van a imponer pero pagando un enorme costo político. El gobierno de Calderón ha preferido impulsar sus reformas modernizadoras y privatizadoras sin buscar espacios de negociación. Y cuando ha carecido de la mayoría, ha tenido que pactar con el PRI una disminución de la profundidad de esas reformas. Así pasó con la reforma fiscal y con la reforma del ISSSTE. Así le va a ocurrir a la reforma energética. No serán finalmente las reformas que necesita el país, sino que serán las reformas posibles de las negociones entre las élites.

Al país le hace falta la gran convocatoria al pacto para la transición. Como nos encontramos en un escenario político similar al de mediados del siglo XIX --en el que perdimos la mitad del territorio por la guerra civil--, entonces no estaría mal regresar a uno de los grandes legisladores de entonces: Mariano Otero propuso, entre el caos de entonces, un “acuerdo en lo fundamental”.

Las confrontaciones han sido siempre dañinas para el país. Hoy vemos que el país no puede avanzar porque hay una fuerza que empuja y otra que resiste. Por eso es que la salida se encuentra en un pacto político para la reconstrucción de la república.

Por Carlos Ramírez.
Post RLB Punto Político.

miércoles, 2 de abril de 2008

Petróleo: seguridad nacional

Atrapado entre el nacionalismo priísta del PRD y el caudillismo perredista del PRI, la polémica sobre la reforma de Petróleos Mexicanos ha dejado a un lado el tema vital de la verdadera soberanía: el petróleo como eje de la seguridad nacional, la geopolítica y de la geoestrategia de los intereses internacionales de México.El problema con Pemex no debiera ser fiscal, administrativo o empresarial, sino entender cuál es el papel que está jugando en una redefinición del mapa geoestratégico del mundo de la energía. Y ahí no hay más que tres caminos: o México se somete a intereses imperiales de las grandes potencias o acepta la subordinación a las alianzas antinorteamericanas en la región o define su propio camino en función de los intereses de seguridad nacional de los mexicanos.

El debate sobre Pemex, por tanto, está fuera del lenguaje neoliberal o de la autonomía financiera y fiscal o de la exploración en aguar profundas y se localiza en un conjunto de parámetros que hablan de una confrontación geopolítica en donde el petróleo tiene una las funciones fundamentales:
1.- El petróleo entró en la disputa de la guerrilla mexicana del EPR. El EPR pasó a la ofensiva con los dos atentados explosivos contra ductos de Pemex. La guerrilla tomó la decisión de golpear en el centro estratégico del petróleo.

2.- El EPR ha establecido relaciones orgánicas con las FARC de Colombia y de ahí con el gobierno bolivariano de Hugo Chávez. Uno de los hilos sería la mexicana Lucía Morett, herida en el campamento de las FARC y vista junto a eperristas en el conflicto de Oaxaca en 2006. Morett estuvo presente, junto con el EPR, en el conflicto en Oaxaca.

3.- En los planes geoestratégicos y de seguridad nacional de los Estados Unidos, los campos petroleros mexicanos son prioritarios. Hay planes de utilización de fuerzas armadas norteamericanas para vigilar los yacimientos mexicanos en momentos de amenaza terrorista. Los Estados Unidos invadieron Irak como definición de una política de seguridad nacional energética.

4.- Hay habido cuando menos dos amenazas del grupo terrorista Al Qaeda para atacar instalaciones petroleras mexicanas. La razón radica en el argumento del grupo de Osama bin Laden de que petróleo mexicano alimenta la maquinaria bélica de los EU.

5.- El gobierno de Hugo Chávez aparece como la relación directa de grupos radicales árabes --terroristas o revolucionarios-- en su penetración en América Latina. Hasta ahora son grupos iraquíes, afganos y sobre todo iraníes. El polémico presidente de Irán, que como estudiante tomó la embajada de Estados Unidos en Teherán y causó la crisis de los rehenes en 1975, ha sido denunciado como promotor de grupos terroristas radicales árabes.

6.- Venezuela tiene una estrategia de integración revolucionaria latinoamericana en torno a dos ejes: la creación de un bloque militar contra los EU y el petróleo.

7.- La alianza Venezuela-Ecuador, que se vio sólida en el asunto del bombardeo al campamento de las FARC en Ecuador, no sólo es política sino petrolera. Por eso la protección de Chávez al gobierno ecuatoriano de Rafael Correa. Las dos naciones forman parta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, la OPEP.

8.- El ministro de Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez Carreño, fue guerrillero y ha convertido al petróleo venezolano en un arma estratégica para fortalecer naciones como Cuba y Bolivia. Para Venezuela el petróleo es un instrumento revolucionario.

9.- Derrotado en las urnas y agobiado por la falta de una bandera política de largo plazo, López Obrador asumió al petróleo como un instrumento de lucha política. Pero López Obrador ha establecido relaciones orgánicas con el movimiento bolivariano de Chávez.

10.- La reforma energética del gobierno de Calderón, cualquiera que sea su alcance, va a romper el viejo equilibrio populista en México que fundó el PRI, que controla el PRI en Pemex y que ha heredado López Obrador en un PRD como PRI revitalizado.

11.- El presidente Cárdenas expropió las empresas petroleras no sólo como un acto de soberanía laboral de México ante la rebeldía de los propietarios extranjeros, sino que colocó al petróleo en un escenario de geopolítica en el marco de la segunda guerra mundial.

12.- El petróleo es el combustible de la maquinaria productiva mundial y su control implica ciertas responsabilidades geopolíticas. El país que asuma el petróleo sólo como insumo de producción estaría cometiendo uno de los errores estratégicos más graves. El petróleo es el producto natural más importante para la redefinición de las relaciones geopolíticas y de seguridad nacional de las naciones.

Por tanto, la reforma energética podría ser la gran oportunidad para replantear el papel del petróleo en el desarrollo y en la política exterior de México, más allá de las ataduras populistas del PRI y del PRD. El petróleo no es sólo un barril sino un arma estratégica de seguridad nacional.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

FARC acusan a EEUU de disparar misil que mató a Reyes en Ecuador

La mayor guerrilla de Colombia acusó a Estados Unidos de haber disparado hacia Ecuador un misil que mató a Raúl Reyes, uno de sus dirigentes, y dijo que el ataque frustró un encuentro con una delegación de Francia para explorar la liberación de la política Ingrid Betancourt.En un artículo publicado en la Agencia Bolivariana de Prensa, Iván Márquez, uno de los siete integrantes del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aseguró que el ataque también hirió gravemente las posibilidades para un intercambio de prisioneros y una paz negociada.

"No se escucharon aviones ni helicópteros. El misil había sido disparado por los gringos desde la base aérea de Tres Esquinas, en el Caquetá," afirmó Márquez en su escrito publicado el lunes en la noche en la página de internet wwww.abpnoticias.com y fechado el 20 de marzo.
"Ya no habría encuentro con la delegación francesa para explorar la liberación de Ingrid (...) como dijo el comandante Manuel (Marulanda): 'Mataron a Raúl e hirieron gravemente el canje de prisioneros y la paz,"' agregó Márquez.
Colombia informó que sus Fuerzas Militares atacaron el 1 de marzo con aviones Super Tucano, de fabricación brasileña, un campamento de las FARC ubicado en una zona selvática de Ecuador, cerca a la línea fronteriza.
En el ataque, que desató una crisis diplomática con Ecuador, murieron Reyes, considerado el segundo hombre más importante de las FARC, y otras 24 personas.
EEUU, ALIADO DE COLOMBIA
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó el ataque como una masacre que violó la soberanía de su país y posteriormente rompió relaciones diplomáticas con Colombia.
La crisis, que amenazó con provocar un conflicto en la región, se agravó cuando Venezuela respaldó al Gobierno de Quito y los dos países incrementaron su presencia militar en sus respectivas fronteras con Colombia.
Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales que, como la guerrilla izquierdista, se financian del narcotráfico.
Desde el año 2000 Washington ha entregado a Bogotá más de 5.000 millones de dólares en asistencia militar y entrenamiento.
Las FARC mantienen secuestrados a 40 rehenes por motivos políticos, incluida la dirigente franco-colombiana, que según el Gobierno está gravemente enferma, y tres estadounidenses.
El grupo rebelde busca un acuerdo humanitario con el Gobierno de Alvaro Uribe para liberar los rehenes a cambio de la excarcelación de unos 500 rebeldes.
Pero las posiciones inflexibles de las partes han impedido un acuerdo para poner fin al drama de los rehenes, algunos de los cuales completaron 10 años secuestrados en campamentos rebeldes en medio de la selva.
Las FARC son el grupo rebelde activo más antiguo del hemisferio, cuentan con unos 17.000 combatientes y son consideradas por Estados Unidos y la Unión Europea como una organización terrorista.
Por Luis Jaime Acosta
Post RLB Punto Politico.

Vicente Fox - Chávez mete dinero en las FARC

El ex presidente mexicano Vicente Fox dijo que ´hay más que importantes y claras señales´ de que el gobernante de Venezuela, Hugo Chávez, ´anda metiendo el dinero del petróleo venezolano´ en la guerrilla colombiana FARC, informaron ayer medios argentinos.

En una entrevista publicada por el diario La Nación de Argentina, donde la semana pasada participó en una reunión de ex gobernantes iberoamericanos conservadores, Fox advirtió además que ´las democracias de América Latina están amenazadas por el populismo y por la demagogia´.

´Creo que hay más que importantes y claras señales de que Chávez anda metiendo ahí el dinero del petróleo venezolano, que es dinero de los venezolanos´, respondió cuando le preguntaron si creía que el mandatario venezolano financia a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Fox también dijo que Chávez ´anda apoyando campañas electorales de candidatos, haciendo operaciones de la vista con doctores ... y todo con el afán de ganarse a esos países para seguir haciendo crecer ese eje con el cual busca ser el heredero de (el líder cubano) Fidel Castro, el Fidel Castro del siglo XXI´.

´Volvemos a ver en el panorama las mismas estrategias populistas seguidas ahora por algunos gobernantes´, manifestó quien gobernó México del 2000 al 2006.

Tras aclarar que ´la socialdemocracia es muy respetable, ha construido gobiernos muy exitosos´, Fox dijo que sus críticas apuntan ´a los líderes mesiánicos que creen que tienen la última palabra y vuelven a meter a sus ciudadanos a rutas ya exploradas.

También lo digo por el presidente de Bolivia, Evo Morales, por Rafael Correa, de Ecuador, y por Daniel Ortega, de Nicaragua. Estas personas nos están mostrando con demasiada claridad que van a terminar siendo autoritarios y dictadores. Como lo vemos en el caso de Chávez con los cambios constitucionales, como lo vemos con los intentos de Correa de hacer lo mismo en Ecuador´, añadió.
Luego de recordar que México vivió durante 72 años con elecciones en las que siempre ganaba el mismo, Fox indicó que en Venezuela siempre gana el mismo porque tiene el recurso del petróleo.


A su juicio, en Venezuela se da esta situación porque Chávez ´no enseña a pescar, sino que regala el pescado, porque dispensa el presupuesto para tener a la gente controlada´ y ´no es la manera gobernar con populismo, sino aplicando una economía de mercado con rostro humano´.

El ex presidente de México dijo que prefiere no calificar a los regímenes que gobiernan en Venezuela, Ecuador y Bolivia como ´eje del mal´, sino que les describe y los encuadra ´en este parámetro en el que no hay ideología´.

Yo no conozco ninguna ideología detrás de Hugo Chávez más que su trasnochado socialismo del siglo XXI. Se mueven como verdaderos dictadores disfrazados. No veo en ellos unos valores, unos sentimientos de conducción de su país, sino un afán del poder por el poder.
por (Efe)

Post RLB Punto Politico.