miércoles, 20 de agosto de 2008

Crecieron delitos con Ebrard + Déjenlo solo; solo se hunde

Si Marcelo Ebrard quiere seguir su camino de renegado del sistema federal y postrado a la voluntad de su presidente legítimo, las autoridades federales debieran de complacerlo y dejarlo solo porque Ebrard se hunde solo en el pantano de su ineficiencia.

Ebrard ha inventado una polémica en torno a si va o no a la reunión de mañana del Consejo Nacional de Seguridad Pública y se ha dedicado a dictar cátedra sobre lo que debería hacer el gobierno federal. Sin embargo, lo ha hecho para esconder los datos oficiales sobre el peligroso aumento de los delitos en el DF durante su gestión:
--Los delitos de fuero común en el DF en el primer semestre de 2008 aumentaron en 19.7% sobre los del mismo periodo de 2007 y se dispararon 30% sobre las entregadas a finales de 2006 por el gobierno de Alejandro Encinas.
Por tanto, Ebrard sería el menos indicado para dar lecciones de seguridad. Lo mejor que le podría ocurrir a los capitalinos no es saber si Ebrard se suma a la lucha federal contra la inseguridad, sino que si el jefe de gobierno capitalino aplicará en la capital de la república su decálogo contra la delincuencia para deveras bajar la inseguridad que ha aumentado.
En la reunión de mañana del CNSP ocultará Ebrard la realidad de la inseguridad en el DF: un sensible aumento en los actos delictivos, mientras el jefe de gobierno oculta su responsabilidad en la matanza de jóvenes en la disco News Divine y, eso sí, lanza su precandidatura a la presidencia de la república.
Las cifras revelan el fracaso de Ebrard en materia de seguridad. Los datos de la Procuraduría del DF son contundentes para reprobar al jefe de gobierno del DF en materia de seguridad, las más altas desde 1997:
--El número de homicidios aumentó en este año 8.8% sobre 2007 y 14.8% sobre 2006.
--El número de delitos sexuales --violaciones-- creció 28% sobre 2007 y 45% sobre 2006. En lugar de combatir las violaciones, Ebrard impulsó el aborto.
--El número de robos aumentó 20% en 2008 sobre 2007 y 32% sobre 2006.
--El número de robos a transeúntes creció en el 2008 en 17% con respecto a 2007 y 37% en relación a 2006.
--El número de robo de vehículos en 2008 aumentó 20% sobre 2007 y 20% sobre 2006. El promedio diario de robo de vehículos pasó de 70 unidades diarias en 2006 a 84 en 2008.
--El robo a casas en 2008 creció 19% respecto a 2007 y 33% a 2006.
--El robo a negocios aumentó en 2008 14% sobre 2007 y 23% sobre 2006.
Por tanto, el saldo del gobierno de Ebrard en materia de seguridad ha sido negativo. Y la evaluación debiera ser mayor por el dato adicional de que el operativo en la disco News Divine provocó el cese contundente de su secretario de Seguridad Pública y de su procurador de justicia.
En este contexto hay que ubicar la estrategia de Ebrard de poner en el debate nacional no su fracaso en seguridad sino su asistencia o no a una reunión institucional. Ebrard quiere poner en el tapete de las discusiones el resultado electoral del 2006 y no las cifras de la procuraduría del DF sobre el aumento escandaloso de la inseguridad en la capital de la república.
Pero al gobierno federal le ha faltado malicia. En lugar de caer en el juego de las condiciones sin fin de Ebrard para asistir a la reunión federal de seguridad pública de mañana, el gobierno federal debería dejar que Ebrard asuma el costo de sus radicalismos lopezobradoristas. La ausencia de Ebrard en la reunión de mañana sería muy condenada por la ciudadanía de la capital de la república que está harta de que el jefe de gobierno se someta primeramente a los caprichos de López Obrador.
Mientras más se aísle Ebrard del ámbito federal, más rápidamente perderá posibilidades presidenciales porque la ciudadanía quiere políticos que sumen y no que resten o se marginen. Por sí mismo, Ebrard está dando indicios muy claros de sus comportamientos autoritarios para gobernar, dejando a los capitalinos a merced de las exigencias de López Obrador de que Ebrard no reconozca al presidente de la república que salió electo en las mismas elecciones que él. Si Ebrard no reconoce a Calderón, entonces tampoco se reconoce a sí mismo como gobernante legítimo.
El principal problema para Ebrard es que en las elecciones locales del 2009 los ciudadanos van a votar en función de sus resultados como gobernante y no en relación a si reconoce a López Obrador como su presidente legítimo y no a Calderón como presidente constitucional. Y en el 2009 el tema central será, sin duda, la inseguridad.
De ahí que haya que dejar en paz a Ebrard. La experiencia dice que es un experto en meterse solo en problemas. Los capitalinos deben decidir en las urnas si avalan la propuesta de separación del DF del pacto federal, si aprueban las cifras del fracaso de Ebrard en seguridad y si le permiten utilizar el gobierno del DF para su ambición presidencial personal.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

1 comentario:

  1. Excelente tema, te invitamos a participar como moderado y denunciante en
    http://lasnetasdelgobierno.mforos.com/
    Te esperamos pronto y sigan publicando esta informacion.

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